06 diciembre 2014

Escribo esto mientras cruzo el océano de vuelta al hogar en Aeroméxico 1148.


Aleksandra Waliszewska

No tengo a nadie a quien rezar, pero sí tengo a quien decir ‘te necesito’.
Pensaba esto en el camino de regreso: varias horas cruzando el océano,
varias horas comiendo galletas de fresa en París, varias horas mirándote
mientras duermes, dan para mucho. Dan para demasiados sentimientos
como hormigas subiendo y bajando por los párpados de mi jet lag. Así,
así me imagino la palabra amor, y la palabra sueño, y el verbo envejecer.
Así, así me entretengo repasando tus afiladas cejas mientras la noche
de Barcelona es diamante, y en su cielo no hay nada salvo una luna gris
a la que no sé rezar. 

3 comentarios:

lunaroja dijo...

precioso..me traes una sensación muy conocida,esos momentos de vuelo,cuando no estás en ningún tiempo.

Peter Calentry dijo...

sencillo y bonito, aunque... no te mosquees eh, pero tienes tendencia en muchos de tus textos a hacer listas por medio de repeticiones, no digo que sea bueno ni que sea malo, solo que es un recurso muy habitual y evidente en tus escritos, incluso en éste que no es muy largo (varias horas... varias horas... varias horas...) no sé ni si te habías dado cuenta o si es algo siempre intencionado y perdón por el atrevimiento.

luna dijo...

Repito las cosas intencionadamente. Como una loca.