08 junio 2014

“Soy feliz si me lames la cara”: tres aproximaciones a la Alt Lit en español y otras historias del posnoventismo .


Kendra Yee
El pasado enero publiqué en este mismo blog un artículo a propósito de lo que estaba ocurriendo en España con el florecimiento en Internet de la poesía joven. Conté brevemente que había una clara regeneración de las letras, propiciada por la red y por proyectos en papel que surgieron de ella. El escritor estadounidense Jacob Steinberg fue el primero en bautizar a esta nueva ola (especialmente en Argentina) como poesía posnoventista, un término que no englobaría otra cosa que a autores nacidos a finales de los 80 y principios de los 90, que han sabido crear sus propias comunidades, ajenas a las de las grandes editoriales. Más allá de los ejemplos anglosajones que ya conocemos y que dieron lugar a la proliferación del término Alt Lit (Illuminati Girl Gang, Alt Lit Gossip, CCM Press, The Scrambler, Pop Serial, HTML Giant, New Wave Vomit, etc) en España también tenemos varias plataformas y fanzines que han servido para la difusión de todos estos autores, desde Tenían veinte años y estaban locos, hasta Sangrantes, Ciudades Esqueleto, Mil novecientos violeta (basado en un verso de David Meza), Palpitatio Lauri o las antologías de La Bella Varsovia.

Algo estaba pasando. Algo está pasando. Algo va a pasar, nos decimos cada vez que encontramos ante nuestros ojos todo este movimiento y todo ese jaleo poético. Lo que me llamó la atención, sin embargo, después de releer varias veces la selección de poetas de La poesía posnoventista española en 15 voces fue la completa desvinculación estilística con aquello que al otro lado del charco estaban haciendo estos norteamericanos locos de los que tanto me gusta hablar. Por este motivo, después de escribir para PlayGround el artículo Internet, amor y vísceras: el futuro de la literatura está en Canadá, y después de leer en el blog de Marina L. Ruidoms un interesante post a propósito de las nuevas letras suecas y su relación con la Alt Lit, se me vino a la cabeza la duda, y también la idea de emprender una pequeña búsqueda de lo que esta nueva ola ha podido dar a las letras en español, no sólo en nuestro país, sino también (y sobre todo) en Latinoamérica.

Un breve repaso: en Argentina tenemos las editoriales Triana y Dakota, que han publicado libros de Sam Pink, Tao Lin y Megan Boyle. También, desde hace tan solo un mes, tenemos a Interzona, con Lolita Copacabana y Hernán Vanoli a la cabeza, editores de la primera antología de narrativa joven norteamericana de estas características. En 2013 en España publicamos VOMIT, también la primera antología de poesía norteamericana en edición bilingüe, y cómo no aquí también contamos con el genial trabajo de Alpha Decay, editorial sin la que el lector español no habría podido llegar a Tao Lin, Blake Butler o Sheila Heti. Además aquí contamos con la generosidad de buenos blogueros y traductores, como Montse Meneses, María Ramos o José María Martínez que nos traen traducidos algunos poemas esenciales de todo lo que ocurre allá. De nuevo en el otro lado del océano, la difusión de Ignacio Molina en Disorder (Chile) ha sido esencial. Por no hablar de Ana Carrete, un nexo entre México y EEUU, o de Didier Andrés Castro, y su blog La polifonía de la nada, o de todas las cosas que me dejo en el tintero, porque son muchas, y cada día van a más.

Entonces, ¿quiénes podrían ser las voces de la Alt Lit en Español? Cuando me hago esta pregunta se me ocurren algunos nombres como los de Cecilia Pavón (Argentina), Ricardo Limassol (México), Carlos Colmenares Gil (Venezuela) o el propio Didier Andrés Castro (Colombia), cuya literatura guarda un humor, una precisión, una brevedad, una intensidad y un delirio parecido al de algunos autores norteamericanos actuales. Sin embargo, me parecen autores con identidad propia, que han crecido, escrito y desarrollado sus obras más allá del fenómeno, aunque después es más que probable (y un absoluto hecho en algunos casos) que hayan participado de él traduciendo, leyendo o escribiendo a propósito. Por este motivo, he preferido seleccionar tres voces nuevas, en cuyas formaciones literarias sí que intuyo un empapamiento brutal de la literatura alternativa estadounidense. También adictos a Internet. También presentes en las redes, bilingües, adictos del share, de lo confesional, de lo generacional y de lo que va más allá de su propio idioma. También post-1990. También pequeños héroes a los que desde aquí expreso mi admiración y mis ganas de seguir descubriéndoles. Porque no hay fronteras. Porque como dicen los sabios: Poetry Will Be Made By All!

1. Kevin Castro (Perú, 1993)
Activista en la genial C.A.C.A. Editores, donde publicó su primer libro de poemas Los tiempos jurásicos cuya portada, precisamente, es una ilustración de un dinosaurio puesto de MDMA diseñada por Tao Lin. Kevin ha participado desde jovencísimo en antologías y revistas nacionales e internacionales. Su obra se puede leer online aquí, porque también ha sido publicada por la LUMA Foundation, en el proyecto de 1000 libros de 1000 poetas. Divertido, crítico, lleno de referencias pop, inteligente, amable… y paradme, porque sólo puedo decir cosas buenas de él.

2. Caterina Scicchitano (Argentina, 1992)
Se define como mitad judía, mitad celíaca. Escribe en inglés y en español y tiene un Tumblr en el que narra sus más íntimas confesiones de una manera delirante, pero también delicada. Verso, prosa, entradas de diario. “Tengo ganas de arruinarlo todo”, dice a veces. O bien: me veo como un chico inseguro por la calle pero adentro de mi casa y subiendo cosas a internet. me veo como un chico inseguro por la calle pero adentro de mi casa y subiendo cosas a internet. podría conquistar la unión soviética algo así, me siento eufórica en un nivel controlable. Si Gabby Bess o Megan Boyle hablaran castellano, lo más seguro es que se entendieran a la perfección con Caterina. Estoy más que enganchada a todo lo que nos cuenta.

3. Óscar García Sierra (España, 1994)
Bien. Lo cierto es que podría deciros que todo este texto y parte de esta búsqueda vienen inspirados por Óscar. Un joven al que conocí en Madrid durante las jornadas Literatura Alternativa o Alternativas a la Literatura de La Casa Encendida. Óscar empezó a sentirse más interesado por la literatura después de leer a Tao Lin y a Ben Brooks, y de comenzar a conocer a todos los autores de la Alt Lit a través de Tumblr. De hecho, en el suyo podemos encontrar traducciones propias, y muchas otras cosas interesantes. Hoy Óscar García Sierra ha publicado un poema en Tenían veinte años y estaban locos, el cual os animo a leer aquí. Yo estoy enamorada de él, y espero que también os guste.

*

Seguiré leyendo, investigando e informando. De momento, quisiera cerrar este extenso post con un poema de Kevin Castro, titulado Verde. Con sus lágrimas (de emoción) me despido:

i dreamt that my best friend was a piece of  asparagus.
Ellen Kennedy y Tao Lin

tengo amigos y amigas que son árboles. converso con ellos a través de un teléfono casero hecho de dos vasos de plástico y pabilo. les digo cosas como ‘y así fue como pude abrir aquella lata de atún sin usar ningún objeto punzocortante’. ellos dicen ‘ah’ y yo digo ‘sí’. me gusta orinar en mis amigos y amigas árboles cuando mi vejiga se hincha como un pez globo gigante pero a ellos no les gusta y entonces nos enemistamos por varias semanas. en esas semanas mi casa se llena de telarañas inmensas y pegajosas y yo escribo poemas horribles / me siento solo a morderme los dedos / luego voy al bosque y talo a uno de mis amigos y lo corto en pedazos y extraigo cuidadosamente la savia en un frasco de vidrio y meto dentro mis poemas. eso es todo. a veces pienso en la soledad como un pájaro mecánico parado sobre una rama que en realidad es el cuerno de una vaca pirotécnica que corre. a veces pienso en incendiarlo todo y recomenzar mi vida en irán. viviré en un lugar desértico alejado de árboles. no me gustan los árboles. en realidad yo soy un árbol que crece hacia abajo y mi cabeza está mirando hacia el centro de la tierra y en el centro de la tierra no hay nada salvo tristeza y la tristeza es un árbol gigante y sin hojas que canta con la voz de janis joplin. descubrí que la tristeza no tiene ojos y lloré. mis lágrimas eran verdes.
(Kevin Castro)

8 comentarios:

José María Martínez dijo...

Muy emocionante, Luna.

Carlos de la Parra dijo...

No encuentro nada en ésto que rebase la influencia de Kerouac que contiene.
Volvemos al "No hay nada Nuevo bajo el sol. Lo que cambia es el estilo."

Nata Ruiz-Poveda dijo...

Enhorabuena por esta cadena de post sobre la Alt Lit y el posnoventismo. Por cierto, ¿Sabrías recomendarme poetas españoles que vivan en el extranjero? Yo soy una de ellas y me interesa ese tema, y desde hace poco ando indagando por la blogosfera. Mil gracias, y un abrazo

Anónimo dijo...

(Agustí Rocamora): Si no hay vinculación artística entre unos y otros, mejor. Una generación consiste en voces discordantes, más que en un coro. Y por supuesto, está pasando. Solo nos damos cuenta de lo sucedido cuando ha dejado de suceder, en cualquier campo artístico. Mejor así, vivir, más que recolectar vivencias. Está todo por hacer. Y no estoy de acuerdo en absoluto con lo de "nada nuevo bajo el sol." Puede que seamos los mismos seres humanos desde Homero, pero las circunstancias cambian, y nosotros con ellas. Aprovechemos eso.

Marina Alcolea dijo...

gracias por las recomendaciones! (:

Anónimo dijo...

Estás muy graciosa pero cuidado con esos colgajos que te cuelgan al sonreír con lo joven que eres aún.

Anónimo dijo...

El posnoventismo es un invento inexistente. No existe. Con el mismo nivel filológico que tus prólogos, que están hechos sin ninguna formación o información sobre los autores.

Tive Martínez dijo...

Miserable Anónimo cobarde, mal rayo te parta.