27 junio 2014

Nada puede destruir la pureza (lo que escribí y lo que pensé entre el 21 y el 26 de junio de 2014).


¡La Muerte es la madre del universo!
Allen Ginsberg


Uno. Oporto (Junio 2014, con breve parada en Lisboa)

Si miro al cielo gris lleno de gaviotas grises no puedo hablar de dolor.
He tenido pesadillas con gatos y con dedos.
He soñado que me arrancaba la piel para dormir mejor.
Las lecturas tristes son imprescindibles mientras tanto tú y yo reímos y estuviste a punto de hacerlo dentro por qué no lo hiciste
 porqué.

Las gaviotas grises. El río.
He venido para comer pescado y tragar sucio vino. Escucha, hay forasteros y gorriones gordos, hay agua dulce y de pronto un océano. ¿Iremos a la playa? ¿Temeremos a los peces de largas espinas? ¿Nos culparán por comerlos sin piedad en tabernas donde ya no azota la lluvia?

Emoji de un ancla.
Y también emoji de un corazón bombeando fría cerveza en la cama de una torre llena de flores. Existen todas esas imágenes porque existen todos estos latidos.

Llevo días sin escuchar a las sirenas.
Se estarán sosegando.
Tendrán pavor de los que ahora comemos mar como ávidos pájaros.


Dos. Vuelta a Barcelona (Junio se acaba)

Piensa en Naomi.
Imagina un mundo en el que todas las madres estuvieran muertas.
Quién quedaría. Quiénes quedaríamos,
¿las gatas estériles de pelaje tricolor?
¿los hombres de penes pálidos y arrugados?
¿las palomas recién nacidas?

¿yo?

Piensa: emoji de una gaviota defecando a cierta altura —quizá la de una iglesia, o la de una farola apagada en la noche de Oporto— sobre mi cabeza ahora mojada, viscosa, qué asco, digo, qué puto asco.

Piensa: emoji de mi rostro lleno de placer de mi vientre deseando ser mamá y tú no.

Tú no.

Somos tan alegres. Nos hemos reído tanto. Hemos bailado entre sardinas y pasteles de nata. Hemos bebido tanto.

Piensa: que un poeta huérfano no es un poeta sino un artefacto cargado de pólvora caliente.

Ahora me pregunto si los gatos eran más felices sin nosotros.

Aquí somos todos estériles.
Aquí todos estamos vivos. 

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Luna, ¿ya has terminado la carrera?

luna dijo...

No, nunca aprobé ni aprobaré Televisión.

Anónimo dijo...

Pensaba que eráis vegetarianos :(

luna dijo...

Precisamente por eso nos castigó la naturaleza: por saltarnos nuestras reglas morales estas vacaciones

Chatterton dijo...

"un poeta huérfano no es un poeta sino un artefacto cargado de pólvora caliente" Tan bello como amenazante y doliente

Anónimo dijo...

Reglas morales... Buuff. Háblale a un miserable de tus reglas morales.

luna dijo...

¿Entonces te hablo a ti?

Anónimo dijo...

A un miserable que no tiene dinero para comer, que no lo pillas.

luna dijo...

Claro, eso es lo que más te importa a ti.

Anónimo dijo...

Me gustó mucho encontrarte de casualidad en plena madrugada y leer esto, gracias.

Mar Iv dijo...

Gracias, Luna, siempre.

Miguel Ángel García González dijo...

Poor Naomi and her love for Hitler moustache...

Laszlo García dijo...

Diligencia al parlotear;
(extraído íntegramente de RAE)

miserable.
(Del lat. miserabĭlis).
1. adj. Desdichado, infeliz.
2. adj. Abatido, sin valor ni fuerza.
3. adj. mezquino (‖ que escatima en el gasto).
4. adj. Perverso, abyecto, canalla.

Parece ser que la voz -miserable- en ningún caso hace referencia a la sugerida inanición o carencia de pábulo.

La vida Bohemia dijo...

Piensa: que un poeta huérfano no es un poeta sino un artefacto cargado de pólvora caliente.

Qué impactante definición.