15 noviembre 2012

Nos vamos a Lisboa de luna de miel: mientras tanto yo leo a Ritsos, mientras tanto deseo su virtud.

[...]
Es curioso que, en medio de todos estos cambios,
estas alteraciones, estas reordenaciones, como
suele decirse,
sólo quede, distinguiéndose nítidamente por encima
de todas las muertes,
el cuerpo humano, desvalido, ignorante, inamovible,
prodigioso. Creo
que la única belleza es la ignorancia; la única
virtud -la juventud-
¿cuánto dura? ¿cuánto duramos? Se renueva, me 
dirá,
con las generaciones venideras -no para nosotros,
no para nosotros-, ¿cuál es, entonces, la
renovación?
[...]
Yannis Ritsos

2 comentarios:

Manu cueva dijo...

La única belleza es la ignorancia, esto me hace pensar...

Saludos cordiales

Anónimo dijo...

Selma Ancira, Selma Ancira, Selma Ancira.