22 octubre 2012

Una muerte bonica y entrañable.




La muerte puede ser bonica y entrañable sólo en los sueños, y especialmente en los de Maco, una joven dibujante uruguaya (Montevideo, 1987) a la que acaba de publicar Periférica. Y digo esto porque el libro de Maco, titulado Aloha -simpático saludo de animalito inexpresivo- es un sueño plácido y perfecto en donde el tiempo no corre, la muerte no mata -de ahí su hermosura, su guadaña cortar para flores-, los fantasmas y los gatos corretean libres y alocados por el mundo, los ratones hablan ¡aloha!, el futuro aburre a las ranas y las mujeres estornudan educadamente.

La protagonista de Aloha es una suerte de Alicia que no persigue a un conejo blanco, por una vez, sino a su propio corazón, allá donde le guíe, allá, donde se puede ser pequeño y enorme a la vez, un niño y un animal a la vez, un pájaro y una hormiga a la vez, volando o saltando, rompiendo las baldosas o deshaciendo todas las cama de una mansión encantada...

Mi parte preferida es ese momento en donde la protagonista se encuentra con que alguien parecido a la muerte (calavera que viste de negro y sostiene una guadaña) está intentando suicidarse y ella, para evitarlo, sólo le ofrece un café y una conversación pausada... descubrimos entonces que que la muerte es bonica y entrañable porque ama el silencio y ama las flores. Descubrimos que la muerte es bonica y entrañable porque canta en el sueño de la nueva Alicia, porque canta en el sueño de Maco: esa loca dibujante uruguaya a la que todos deberíais mirar con cariño: su trazo y su poesía son fantásticos.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Noto cierta condescencia desde que te envían libritos.

luna dijo...

Si tuviera que reseñar todo lo que me llega a casa... se nota que no lees este blog: aquí sólo hablo de lo que me apetece.

Bandini dijo...

En Albacete, caga, y vete.

Alberto Calvo dijo...

Me gusta leer tus textos, pero también, ocasionalmente, las intrigas de quienes comentan, sobre todo los anónimos. Su mala leche alcanzaría para escribir epopeyas.

Krust dijo...

Supongo que ya sabes que ese ‘Aloha’ es un saludo hawaiano de buen rollito que vendría a significar algo así como ‘Que haya paz’; de ahí que a la muerte bonica, cuando se presenta sin esperarla podríamos decirle aquello de “Aloha, tía, ¿No te parece que has llegado demasiado pronto?” Lógicamente debemos estar preparados para esperar cualquier respuesta por parte de la… jardinera.-

Agustí Rocamora dijo...

Feliz cumpleaños, creo.

Niño Gusano dijo...

Coincido

Galantz dijo...

Tu reseña acompaña perfecto el viaje creativo de Maco.
Saludos.