13 abril 2012

Literatura (para la) enfermedad.

Mientras la lectura sea para nosotros la incitadora cuyas llaves mágicas nos abren en el fondo de nosotros mismos la puerta de las estancias en las que no hubiéramos sabido penetrar, su papel en nuestra vida es salutífero. Se vuelve peligroso al contrario cuando, en vez de despertarnos a la vida personal del espíritu la lectura tiende a sustituirla, cuando la verdad ya no se nos aparece como un ideal que solamente podemos realizar a través del progreso íntimo de nuestro pensamiento y el esfuerzo de nuestro corazón, sino como algo material, depositado entre las páginas de los libros como una miel elaborada por los otros y que no tenemos más que molestarnos a alcanzar en los estantes de las bibliotecas y degustar luego pasivamente en un reposo perfecto del cuerpo y de la mente. 
Marcel Proust

En Días de lectura (Taurus, 2012) encontramos una pequeña selección de textos a propósito de la lectura y sus consecuencias. Marcel Proust habla con pasión y admiración de sus autores favoritos e incluso crea lo que hasta la fecha me parece el ejercicio de crítica literaria más hermoso que he leído gracias en un extenso artículo sobre Ruskin. Al entusiasta texto le siguen otros dos más cortos y algunos fragmentos llenos de referencias y obras de la literatura francesa y europea clásicas o de su tiempo. Pero de todo el libro, lo más interesante es, sin duda, su teoría sobre el lector como ser enfermo. Dejando a un lado el tema de literatura y enfermedad como una pareja más ligada a la creación, Proust compara al lector con un enfermo que sólo debería curarse a través de la lectura, y la lectura, y la lectura...

Interesante lectura para amantes de Marcel Proust (y para no-amantes, que a mí nunca me ha emocionado del todo) y fantástica edición de Taurus (directamente traída de la colección Great Ideas de Penguin), para aquellos enfermos que se atreven a coleccionar joyas de papel. 

15 comentarios:

El Barajas (?) dijo...

Proust no me motiva en exceso. Ya sé dónde está tu libro. En un bar. Te recomiendo Harpo Speaks!. Vaya puta mierda el último Holullebecket.
Bueno, mañana en el Café Gijón. El más guapo del local, fijo. slurp

Fresy Astaire dijo...

Luna, no dirty dancing, no loving.

Anónimo dijo...

¿Aparte de este libro de Proust, qué más has leído de él?

luna dijo...

El año pasado leí Un amor de Swann.
En el instituto pasamos casi dos meses estudiándolo (en mi instituto de Niza) y leí cosas sueltas: sus cartas, Los placeres y los días...

Johnny Brasas dijo...

ah sí, yo en el insti también leí a Proust, pero empecé por el final. luego Mi planta de naranja-lima (k por cierto el otro día me comentaba Paulo Rabbit k es un autor maldito en Brazil, entre los intelectuales). Sabéis kel Conejo pasa casi todos los años un mes en un molino del pirineu?
Saludos a Fresy. me cae super chachi

José Manuel Chasco Cabezón dijo...

Mazzy Star vuelve. La ví un día en Berlín. Sonría siuspalau, es gratis.

luna dijo...

Ya está, Carlos, ya está.

Anónimo dijo...

hacía tiempo que no te visitaba.

¡cómo estás envejeciendo!

ay, ay, ay!

qué pronto se nos acaba el chollo, abuelita!

je, je

Hay que ir cuidándose!

alle, alle!

Anónimo dijo...

Qué interesante tu reflexión...

luna dijo...

Estáis como una puta cabra!

JOSE CARLOS dijo...

ESPERO QUE NO TE PASE LO MISMO CON BALZAC,ZOLA,DOSTOIEVSKI O STENDHAL.

SALUDOS

luna dijo...

¿Qué es lo que no me tiene que pasar?

JOSE CARLOS dijo...

NO, NADA, SABER SI TAMBIEN LOS HAS LEIDO EN EL INSTITUTO Y SI TAMPOCO TE EMOCIONAN.

luna dijo...

Pues a Dostoievsky lo leí en el instituto y me emocionó mucho. Por eso lo he seguido leyendo.

Hombre de arena dijo...

"...les vrais paradis sont les paradis qu'on a perdus..."

Marcel Proust