13 noviembre 2011

Hay que dejar la habitación a las doce.



Porque éramos amigos y, a ratos, nos amábamos
Rosario Castellanos

En todos los ratos el agua caliente.
Pero detestamos Madriz.

2 comentarios:

satish19 dijo...

Por supuesto una ciudad que no deja indiferente nadie,... eso si curiosas fotos en clave baja.

saludos.

Ignacio Carcelén dijo...

Un beso para los dos.