13 octubre 2011

Una misa de mediodía.






Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos
que beben de mi sangre
Alejandra Pizarnik

Suavidad, mañana
la sangre dentro
los monstruos, alcohol, ya noche, tú, mañana en la mañana, tú, el café, alcohol, el café, suavidad noche, no decir, suavidad, regalo, aquí silencio un iPod ciego aquí oficina, silencio, llegar a casa
noche tú
no suena
café
medias negras
transparencia
a vosotros qué os importa,
eh,
intimidad
intimidad
intimidad
la mejor amiga
feliz cumpleaños
el aire castiga mi ser
también los monstruos.

Yo escribo para .

11 comentarios:

ana dijo...

that is

Ignacio Carcelén dijo...

¿Escribimos para la vista, el olfato, el gusto, el tacto o el oído? -La diferencia.

Anónimo dijo...

Lo sé y no pasarán, chiquilla extrema.

Anónimo dijo...

I wanna cum on your sexual imaginary

Manu Cueva. dijo...

Y el café
Te desvela.
Escribir y café.
No escribes para tí.
A veces para que te lean.
Café amargo, droga de letras.
Saludos.

Anónimo dijo...

Yo para los calamares macho y los tulipanes tibios y las praderas presas. Y, en parte, para salir del cuartel.

aleskander62 dijo...

Fantasmas generados por atascos en nuestras sinuosas autobiografías.

* dijo...

me encanta esta entrada. no he dejado de leerla: engancha, cautiva, misa a mediodía que se alarga. xxx

CHOWY dijo...

Yo escribo para el anciano
que me observa en cada apagón
desde lluviosos puentes sin río
con los ojos robados
de mañana amnésica
y el alma alcanzada por su propia sombra

(de algo que escribí hace un par de meses)

Anónimo dijo...

Fantastico Me ha encantado como siempre

Sergio dijo...

*