20 agosto 2011

(3x1) Séptima entrega: entrevista a Laura Rosal, David Leo García y Cristian Alcaraz.


Agosto es cruel. La policía de Madrid es cruel. Dios es cruel, a veces, cuando se nos aparece en forma de obligación e injusticia. Sin embargo, aquí, La Poesía. Que también es cruel pero dulce. Y con ella los verdaderos jóvenes del mundo: el poeta, eterno joven y eterno loco. Son Laura Rosal (Jerez de la Frontera), David Leo García (Málaga) y Cristian Alcaraz (Málaga) tres poetas andaluces, tres poetas importantísimos, autores de algunos de los libros más imprescindibles de la última poesía. Laura es fotógrafa y poeta. Ha publicado También mis ojos (El Cangrejo Pistolero, 2010) y pronto aparecerá su segundo libro de poesía y fotografía en SIM Libros. Su blog es muy seguido y copiado por jóvenes blogueras poetas y fotógrafas de nuestro país y hasta hace poco compartimos piso en Puerta de Toledo (dato quizá innecesario para algunos pero importante para mí). David es uno de los poetas a los que más admiro y quizá al que desde más tiempo conozco de esta antología, ¿desde los quince años?. Es autor de Urbi et orbi (Hiperión, 2007) y de Dime qué (DVD, 2011). Dime qué es un libro magnífico. Y por último Cristian, premio García Baena de La Bella Varsovia en 2010 y autor de Turismo de interior. Su libro, natural, divertido y doloroso a ratos, ha sido icono de la editorial y de muchos de sus compañeros de tiempo. Los tres autores han sido invitados a Cosmopoética en años consecutivos. Es un placer que hayan querido colaborar en Tenían veinte años y estaban locos aunque sus voces ya hubieran volado lejos mucho antes de este proyecto.


*Para algunos de vosotros Tenían veinte años y estaban locos será vuestra primera publicación en papel. ¿Qué supone este hecho en vuestros planes como creadores?

Laura Rosal: En mayo de 2010 salió a la luz mi primer libro de poemas, También mis ojos, con Cangrejo Pistolero, aunque ya había publicado anteriormente poemas en un par de antologías. La difusión de este libro trajo consigo algunos cambios (positivos) en mi actividad artística: hasta entonces era más conocida como fotógrafa que como poeta, la escritura era para mí una actividad silenciosa, y solo en los últimos años había conseguido mostrar algo de lo que escribía a través de internet.

Con Tenían veinte años y estaban locos ocurre que me encuentro muy cómoda. A menudo tengo la impresión de estar desorientada respecto a todo lo que me rodea, de no tener raíces, de no pertenecer a nada, ni a nadie. Me hace ilusión formar parte de este libro, pues en las antologías a menudo sucede que realmente desconoces por qué estás allí, o cuál es tu nexo con los otros autores. En este caso, aun habiendo varios autores que no conozco en persona ni había leído hasta el momento, puedo sentir una especie de nexo diáfano, una confianza sencilla que me mantiene en calma.

David Leo García: He tenido a mal perpetrar dos libros de poemas anteriormente: un Urbi et orbi y un Dime qué. Pero el público potencial de cada publicación es distinto. Por tanto, es una buena oportunidad ésta para causarle un trastorno de personalidad a uno de esos nuevos lectores.

Cristian Alcaraz: Supone un punto de encuentro, un lugar común parecido a un bar.

Cristian Alcaraz

*¿Publicar en papel -en antologías, revistas, plaquettes o libros propios- es una obsesión o un fin en esta época reinada por lo digital? ¿Tenéis proyectos de publicación entre manos? ¿Os presentáis a premios? ¿Rechazáis la idea de publicar un libro pronto?

Laura Rosal: Opino como casi todos los que han respondido anteriormente a esta pregunta: todo lo publicado en la red cuenta con la ventaja de la difusión, parece llegar más rápido a muchos más lectores; pero… no tiene nada que ver con el papel. Como lectora y como escritora me declaro una fetichista del papel, pero nunca he sentido demasiada urgencia por publicar. Es más, me confieso un poco vaga en este sentido.

Ahora estoy preparando un libro de fotografías y poemas, donde deseo que la imagen sea lo primordial y las letras puedan fundirse con ella. Tal vez se publique a finales de año con la editorial SIM Libros, de Sevilla.

En cuanto a los premios literarios, no tengo en mente presentarme a ninguno.

David Leo García: Publicar es más voluntario que escribir, desde luego, pero no deja de ser en parte involuntario. Esta molesta urgencia humana de crear se hace patente también en la publicación: necesitar que la obra exista ahí en el mundo, despegada de uno, independiente.

Me he presentado a premios para que este proceso se cumpla con mayor rapidez.

Cristian Alcaraz: Publicar en papel creo que es un fetiche, también una obsesión muy repulsiva, la verdad.

Estoy en proceso de escribir un nuevo poemario, proyecto al que dedicaré mi tiempo en la Fundación Antonio Gala este año. Espero que todo vaya bien y salga algo bueno.

Sobre los premios, sí, me he presentado a alguno (García Baena, por ejemplo). Creo que son un mecanismo directo para la publicación y difusión de tu propia obra, aunque también he de comentar que cuando recibí la llamada de los miembros del jurado pasé una mala noche.


*Unos tenéis blog y otros sois más activos en Facebook, Twitter y Tumblr. ¿Qué os han dado las estas plataformas en lo que a vuestra trayectoria y aprendizaje se refiere?

Laura Rosal: De estas plataformas solo tengo cuenta Facebook y blog, y ya me agobia bastante mantenerlas en activo: no sé qué haría con más páginas. Antes me abría cuentas en diferentes webs y al poco las abandonaba. El estúpido placer de registrarme y ausentarme. Hace unos años también usaba fotolog, aunque donde realmente comencé a publicar textos y fotografías fue en Livejournal (allá por el año 2004), una plataforma parecida a blogger en algunos aspectos, pero creo que más antigua. El blog lo abrí en 2007 con una dirección casi impronunciable, (http://www.bleueoiseau.blogspot.com/) pero que me ha dado pereza cambiar con el tiempo. Lo comencé como una especie de juego, y poco a poco se fue convirtiendo para mí en una herramienta de difusión muy significativa. Lo mejor de ello: a) lo visual (adoro los blogs con fotografías), b) descubrir a autores que aún no han publicado en papel.

David Leo García: Tengo un blog, <www.miscelaneadefresa.blogspot.com>, que comenzó siendo una muestra de mis ciclotimias y acabó siéndolo de mi pereza. En Facebook soy más voyeur que exhibicionista; me es útil sobre todo para intercambiar mensajes.

¿Qué ha aportado a mi escritura? Las redes sociales no le han dado más que un síntoma de la transformación de la intimidad y la sobrecarga de información en las que vivimos, y que acaban reflejándose en los poemas de este tiempo.

Por otro lado, ni siquiera sabía qué era Tumblr hasta este proyecto.

Cristian Alcaraz: Sobre todo contactos y enemigos… también conocer lo que se está gestando en otros lugares, lo que obsesiona y desestabiliza a otros, etc. Pienso que las redes sociales juegan un papel muy importante a la hora de conocer a otros autores, también a la hora de ligar.


*¿Y qué relación tenéis con vuestros contemporáneos -no sólo con los jóvenes o compañeros de antología, también con otros creadores coetáneos-? ¿Cómo han influido en vuestra obra o en vuestras ambiciones?

Laura Rosal: Como poeta creo que me he visto más influida por los clásicos, y me siento un poco ignorante respecto a la obra de mis coetáneos. Necesito leer mucho más. Como persona, considero a muchos de ellos mis amigos, y si hay algo de lo que sin duda me contagian, es del entusiasmo de hacer cosas, algo equiparable a una pasión colectiva.

David Leo García: Ignorancia y curiosidad. No lo sé.

Cristian Alcaraz: Nutrirse siempre es bueno, supongo que de personas que comparten tu tiempo y tu Facebook más aún. Han influido a la hora de escribir, por supuesto, pero también en el terreno personal. Sus comentarios, sus críticas, su apoyo, etc. han influido a la hora de tomar decisiones y sobre todo me han servido para conocer de cerca la percepción que se tiene de mí y de mi obra.


Laura Rosal (autorretrato) 

*Todos procedéis de distintas ciudades en las que imagino más o menos “movimientos literarios”. ¿Hacéis recitales, performances, actuaciones? ¿Participáis en la vida “literaria” de estos lugares?

Laura Rosal: Durante el curso pasado residí en Madrid, donde pude moverme un poco por los diversos recitales que se hacen en bares como Los diablos azules, o algunos sitios de Lavapiés. En Sevilla, ciudad en la que me siento más en casa que en la mía propia, sí he tenido la suerte de seguir todo el movimiento de Cangrejo Pistolero, siendo su ojo fotográfico la mayoría del tiempo, y también como poeta en varias ocasiones. En mis recitales disfruto mucho cuando integro imágenes y música a la palabra.

David Leo García: Dentro de su perdonable provincianismo, Málaga tiene una propuesta cultural bastante decente: la actividad del Centro Andaluz de las Letras, el Centro Cultural Generación del 27 y el Instituto Andaluz del Libro, entre otras instituciones, da buena cuenta de ello. He participado aquí y allá, donde me han solicitado, haciendo recitales más o menos ortodoxos. La performance necesita un talento adicional del que yo carezco. Y, dicho sea de paso, del que carecen muchos de los que la llevan a cabo.

Cristian Alcaraz: Mi ciudad es pequeña, pero sí, suelo participar en lecturas colectivas y presentaciones. Creo que mis amigos ya están cansados de escucharme…


*Algunos os conocéis, sois amigos, otros ni siquiera habíais escuchado vuestros nombres antes de saber que compartíais espacio, de hecho, hasta la publicación en octubre de Tenían veinte años y estaban locos apenas os podréis leer en la red y en el Tumblr de origen. ¿Habéis hecho algún descubrimiento cotilleando la obra de vuestro compañero de al lado?¿A quién echáis de menos en un libro de estas características?

Laura Rosal: Muchos de los autores de la antología son un descubrimiento para mí. Sé que la selección ha sido complicada, y si tuviera que añadir a alguien más, serían autores ya mencionados como Pablo López Carballo o Natalia Litvinova, que por razones de edad o nacionalidad quedaron fuera de la selección.

David Leo García: Antes de esta iniciativa, apenas si había leído a seis de los compañeros, y en algunos casos sólo superficialmente. Menos de la cuarta parte. Ahora pienso: tengo que ponerme las pilas.

¿Algún descubrimiento? Me han llamado la atención algunos textos de María M. Bautista, por su clasicismo reestructurado, que no suena a impostura en ningún momento.

Echo de menos la propuesta más sólida de entre los nacidos en los 80: la de Pablo López Carballo. Supongo que quedó fuera por motivos de edad. También a otros poetas, que además han publicado con La Bella Varsovia, como son Diego Llorente, Beatriz Ros y Juan Bello. También Javier Vicedo, Julio Fuertes...

Cristian Alcaraz: He estado cotilleando, claro. Conozco a varios de los autores que participan en la antología personalmente (Laura Rosal, Javier Gato, David Leo García) y gracias a los bares, otros han sido un gran descubrimiento. Es un lujo observar que la gente joven se mueve con la poesía. Da muchos ánimos.
Echo de menos, inevitablemente, a algunos autores y amigos como Ana castro, María González, Sara Toro, Alejandro Díaz del Pino… pero me alegra conocer voces nuevas.


*¿Cómo pensáis que será recibida vuestra voz?

Laura Rosal: Al ser una antología, creo que mi voz será recibida como una pieza de un puzzle, por muchas que sean las diferencias que puedan existir entre nosotros. Creo que el conjunto en sí dará mucho que hablar…

David Leo García: Curadito de espantos estoy, desde una crítica a Urbi et orbi en Poesía digital titulada “1988” (que lo más reseñable de un libro sea la fecha de nacimiento de su autor es, cuanto menos, curioso), y otra a Dime qué en Lector-malherido en la que éste montaba un barroco monólogo para confesar que no había entendido nada.

Aunque espero seguir sorprendiéndome.

Cristian Alcaraz: A saber…

David Leo García (retratado por Laura Rosal)

*¿Os da miedo la repercusión, la crítica, el comentario?

Laura Rosal: ¡No! Creo que son muy necesarios.

David Leo García: ¿Miedo? “Ma questo” said the boss, “è divertente”.

Cristian Alcaraz: Para nada. Con la publicación de Turismo de interior ya he superado eso... La gente comenta y critica, a veces sin saber, pero al publicar te arriesgas a escuchar de todo.


*Los lectores y vosotros mismos veréis la diversidad que hay en el libro, pero también apreciaréis que muchos tocáis temas comunes o tenéis influencias parecidas. Ya sé que es difícil... pero ¿cómo definiríais la poesía que hacéis? ¿Y cuáles son vuestras influencias, no sólo literarias, sino en general?

Laura Rosal: Tanto en mi fotografía como en mi poesía me siento seducida por una búsqueda intuitiva de la belleza. La belleza del dolor, sobre todo. Creo que también estoy obsesionada con la tristeza, la luz, el vino, el cuerpo, el lenguaje, el sexo y la humedad.

Si tuviera que enumerar las influencias literarias me volvería loca del todo, así que solo nombraré a Pizarnik, porque fue la primera que me agarró del cuello y me sumergió hasta lo más profundo. Si no fuera por su poesía, tal vez nunca me habría interesado por el resto de Poesía. Algunas influencias aleatorias en la fotografía: Diane Arbus, Sally Mann, Guy Bourdin, Ye Rin Mok, Nobuyoshi Araki, Francesca Woodman, o García Rodero. En la música: Cat Power, Satie, Peter Broderick, Vashti Bunyan, Mogwai, Elliott Smith, etc.


David Leo García: Me falta visión en perspectiva (lo que intentaré paliar con la lectura de la antología) para responder a esta pregunta.

Por otra parte, si lo que se intuye en la pregunta es un encuadramiento generacional... no puedo estar de acuerdo. Desde hace varias décadas la poesía española no se mide por generaciones, y mucho menos por la superación de una a la precedente... En el caso de que hubiera un “padre”, más que matarlo se le procuraría un plan de pensiones.

En cuanto a la última pregunta: si tratara sobre gustos, podría hablar con la franqueza de un acusado. Pero al ser sobre influencias, toca más bien el papel del fiscal. Puedo decir que he aprendido mucho de la poesía de Vallejo, Brodsky, San Juan, Apollinaire, W.C. Williams, E.E. Cummings, Larrea, Claudio Rodríguez, Aníbal Núñez, Stadler, Benn, Ovidio, Mark Strand, Simic, yo qué sé, un búlgaro desconocido que se llama Lyubomir Nikolov... El cine de Renoir, Bresson, Eustache, Peckinpah, Murnau, Wilder, Nicholas Ray, qué fácil es ponerse estupendo, canciones de Pulp, el cómic The Acme Novelty Library de Chris Ware, el habla de mi madre, novelas de Boris Vian, de Nabokov, Las amistades peligrosasFragmentos de un discurso amoroso, los cuentos de Chéjov, los chistes de los amigos, las repeticiones de Los Simpson, el balbuceo de los niños. Todo ese caos que forma una identidad.

Cristian Alcaraz: Pues hago una poesía simple con un lenguaje sencillo. No busco hacer poesía elitista o de compromiso… creo una historia y me dejo llevar, eso es todo.
Influencias de todo tipo, pero sobre todo influencias del día a día (redes sociales, cine actual…) y del teatro contemporáneo. Todo lo que vivo me influye, desde una canción petarda a la reacción de un viejo verde en el trabajo, todo es punto de mira y de poesía.


*¿A qué poeta os parecéis? ¿A qué poeta os gustaría pareceros? ¿A qué poeta dirán que os parecéis?

Laura Rosal: No sé, no sé, no sé…

David Leo García: Ni idea, multiplicado por tres. Uno puede tomar más o menos recursos, incluso llegar al plagio, de los poetas que prefiera, pero es muy ingenuo pensar que por ese motivo llegará a parecerse a ellos.

Cristian Alcaraz: En innegable la influencia de Pablo García Casado y de su libro Las afueras en mi poesía, pero también de otros autores como Bukowski, Antonio Portela, Elena Medel… Me gustaría parecerme a escritores como Ginsberg, Sade o Houellebecq y a dramaturgos como Rodrigo García (autores que me dejan destrozado).


*¿Por qué, después de todo esto, consideráis que estáis locos?

Laura Rosal: Me sentía incapaz de responder a esto y le he pedido opinión a mi psiquiatra y cohabitante:
Ignoro si Laura estará loca o no, pero sé que es capaz de volver loco a todo aquel que permanezca el suficiente tiempo cerca de ella (en un radio menor a diez metros). La cólera, el abatimiento, la fascinación, la delicadeza, el asco, la atención, la curiosidad, el asesinato, todo en un mismo cuerpo. Eso sí, ver cómo muda de personalidad, tránsfuga de sí misma, es un espectáculo único”. (DLG)

David Leo García: No lo estoy, pero lo finjo continuamente para convencer a mis convecinos de que es la forma de vida más saludable.

Estar loco es una obligación moral, escribió Pascal.

Me lo acabo de inventar.

Cristian Alcaraz: Porque no suelo ver porno.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo echo en falta a Mario Barranco

Anónimo dijo...

Y yo al abuelo y al perro.

Anónimo dijo...

I wanna cum on your new profile photo

Layla dijo...

conozco "Dime qué" y "También mis ojos", y fueron un placer. De Cristian no he leído nada, así que me lo apunto.

a p n e i c a dijo...

Eliza Freire, estés donde estés, tu ilustración aquí es probablemente una de las que más me han gustado en toda mi vida. Me aplaude el pecho. Es posible que venga conmigo a Florencia.