16 julio 2011

La Musa del Llanto.

Seguramente soportaré la despedida
pero un encuentro contigo, lo dudo.
Anna Ajmátova

Después del trabajo como traductora de El libro de Monelle, del que aún queda alguna revisión pero que, joder, lo fuerte ya está hecho, me he quedado varios kilos más delgada, con los pulmones desinflados y con las encías enrojecidas y sangrantes, tan sangrantes como un corazón, tan inflamadas como unos ojos después de la disputa, tan tristes como cualquier cosa triste, no sé, no sé más. Después de Monelle, decía, comienza mi trabajo de investigación sobre Anna Ajmátova, y el estudio de sus diarios, y el análisis de sus poemas, de su vida plagada de despedidas ante la muerte (como este fragmento que os copio), de su frío, ella: La Musa del Llanto. Reino Blanco/Musa Blanca/Reino Llanto/Blanco Manto de Verano. Todo es una rueda que gira pesada en mi mente derretida por el calor. Añoro el desierto. Si me derrito: que así sea. Que sea, todo, seso y sangre. Sexo y encía. El canto y la ceniza. Después de Monelle viene Anna, pero las dos forman parte de un todo. De un mismo malestar y de una misma pobreza. En enero yo pesaba 60. Hoy peso 56. Tus nervios me hacen adelgazar. Los nervios de ti me hacen comer y comer y adelgazar. No me compadezco, sólo os cuento porque no tengo nada que contar. Si me quedo en casa: paso el día desnuda. Si salgo de aquí: paso el día ebria. Si me quedo en casa paso el día ebria y desnuda. Como una pequeña bestia. Y mi canción vuela hacia la noche desierta... dice Anna. Y aquel corazón ya no responde a mi voz... dice Anna. Y en el universo enmudecido para siempre sólo hay dos voces: la tuya y la mía... dice Anna. Después del hambre. Carne picada. Flotamos. Y el mar: todo lo que hay aquí arde. 

12 comentarios:

Dara Scully dijo...

Poblado el mundo de bestias. Pequeñas, pardas o pálidas, escondidas entre paredes que destiñen, destilando el olor de todos esos libros, y esas botellas, y esa vida que supura.

Raquel F. dijo...

El canto y la ceniza es alucinante. Dos grandes voces mezcladas en un libro.

Sam dijo...

Hola,
Qué tal la trad de Monelle? Un francés muy especial...Eso del verano y de su influencia es particular. Ya conoceras a Boris Vian pero su francés es de los que me sorprenden. Traduzco también (el mundo es un panuelo) y estoy con un compatriota tuyo, narrativa, pero por suerte, en Francia "les orages d'été" nos dan para respirar. Espero poder trabajar con lo que haces en un futuro proximo, si quieres. Enhorabuena por tu participacion en la revista Hache.

Anónimo dijo...

Y Yo no puedo levantar ni el bolígrafo.
Ni contar las cigüeñas. Menos mal que esto acaba mañana.
Monelle

Layla dijo...

Conocí a Ajmátova por tu blog, hace algún tiempo, y me llegó hondo. Un placer leeros a las dos ;)

Alus dijo...

Me ha gustado, espero poder conseguir algo de Anna pronto de este lado, y algo vuestro en algún futuro.

Anónimo dijo...

¿Vas a hacer la tesis sobre ella?

luna dijo...

No! Si ni siquiera he acabado la carrera!

Es otro tipo de proyecto más personal.

Ignacio Carcelén dijo...

Agradezo a todas las mujeres que pasaron, me dieron fuerzas y soy el mismo que conocieron y que siguen amando.

arguellesacero dijo...

Bien hecho, Luna.

Anónimo dijo...

Luna, quiero comprar El Libro de Monelle. Espero a tu traducción -¿cuándo- o circula alguna otra buena edición por ahí-¿cuál?
Gracias.

Anónimo dijo...

Hay que comer lunita, muchas ensaladas, con todo lo que le quieras poner, carne al micro, salchichas, queso, atún, mejillones, pimiento, tomates cherry, pescado al micro, aceite de oliva y pan andaluz. Después a todas horas bocatas de tortilla francesa. Ummm, me esta entrando el hambre, voy a tomar unos mejillones hervidos.

salud, ah nada de dulces y golosinas.