11 julio 2011

Eso pienso.

Pienso que me voy a tatuar el cuerpo entero para que cuando muera mis cenizas huelan a la tinta de mis libros preferidos. No carne. No pelo. Sólo tinta. Tinta suave de imprenta antigua y agujas. Eso pienso.

15 comentarios:

Ignacio Carcelén dijo...

Yo voy a pedir que curen mi piel y hagan una vela, o la utilizen para escribir su fracaso.

Anónimo dijo...

Yo voy a pedir que me lleven -convertida en cenizas- a un parque temático acuático, y luego, en forma de ceniza ya, me lancen por un tobogán enorme y así me pueda mezclar con todos los turistas, y empiece a viajar por todo el mundo.

Anónimo dijo...

Hola, Luna, felicidades por tu poesía. Quisiera preguntarte dos cosas: ¿Lees con frecuencia poesía latinoamericana contemporánea? ¿Qué piensas de esta colección: http://amargordtransatlantica.blogspot.com/ ? Besos.

estrella

Anónimo dijo...

a cualquier cosa lo llamamos pensar:-)

vir_Vir dijo...

Me gustan cómo huelen los libros, los nuevos y los antiguos.

aleskander62 dijo...

Libros, libros, libros, quedan en la mente, como The Catcher in the Rye de Salinger o On the Road de Kerouak.

Anónimo dijo...

-Entonces...llamo y digo que llegarás tarde...?

Anónimo dijo...

I wanna cum on your tattoos

alberto dijo...

Tatuarse no está bien. Eso no está bonito.

Anónimo dijo...

Para los que se sueñan
sin ninguna sonrisa
para los que se van
dónde están
temblando las canciones
que nunca van a cantar.
Para los propietarios
de botellas vacías
para los que además
de aguarrás
bebieron horizontes de espanto
y luz de desván.
Por el Duque Penurias
y Madame de la Mugre
los que siempre estarán
más acá
de todo lo que brilla en la ciudad.
Al abuelo de la copa
y al abuelo de la bala
y al hermano del cristal
en que sueño con un despertar en San Jamás.
Al ciclista estrellado
en el túnel ruinoso
al que fue pedaleando su fin
y halló la risa dura del final.
Por los ferrocarriles
esperando en Sansueña
detenidos vacíos sin nada y nadie
que traer
ni que esperar.
Para ti para nadie
para ella y alguno
y por los que no tienen
canción
no importa que no escuchen esta voz.

Impresionante canción, ¿no?

Flaura Ponte dijo...

Me gusta.

jaime dijo...

Me encanta el olor a papel y a tinta. Y también las agujas y el dolor que de ellas emana al tatuarse.¡Qué biem huele!

F dijo...

como te tatúes con tinta de imprenta te aseguro que ibas a llorar guapamente, muy, pero que muy guapamente. desde luego que según qué licencias tendrían que tener colleja de propina

Dara Scully dijo...

(se respirarían poemas en el aire, entonces)

Kiki de Montparnasse dijo...

Maravilla...