26 noviembre 2010

"Yo quiero vivir enfermo y sentir la piedad".

Nadie se tomó la juventud
tan en serio como nosotros.
Pablo Fidalgo Lareo

¿Qué es ser joven? ¿Qué es el no pasar del tiempo? ¿Qué somos nosotros sin el tiempo, sin la juventud, sin el amor que no dura y ahoga, y el tiempo, el tiempo, el tiempo...? Pablo Fidalgo (Vigo, 1984) también se lo pregunta en su primer libro, La educación física, recientemente publicado por la editorial Pre-Textos. Lo primero que me llama la atención de este libro es eso, el hecho de estar envuelto en las tapas de una editorial que no suele tener en su catálogo autores verdaderamente jóvenes como pueda ser Pablo Fidalgo, o Juan Antonio Bernier, Luis Darío y Carlos Pardo en su momento. Ser tan joven y pertenecer al catálogo de Pre-Textos es algo exótico y extraño: algo que celebrar. Precisamente La educación física es un canto a la juventud. Un canto al cuerpo y a los años adolescentes, tan difíciles y hermosos a la vez. El autor, voz y alma protagonista de estos versos, se pregunta cuándo fue joven, se pregunta si aún lo es, y, por supuesto, hasta cuándo lo será. Un dije y un diré. Una acumulación de pretéritos y de futuros que no hacen más que acentuar el tiempo presente. Su tiempo presente. Su juventud. Efectivamente la juventud no existe más allá del espíritu de uno, y Pablo Fidalgo conserva ese espíritu; en su colección de recuerdos y amores, en sus destellos de infancia y pulcritud. En su manera de escribir, dubitativa pero fuerte. Sensible pero cruel. Enamorada... Recomiendo La educación física y recomiendo a Pablo Fidalgo no sólo como una apuesta interesante del editor Manuel Borrás, sino como una apuesta interesante para la poesía nueva en este panorama viejo, costoso y difícil de penetrar. Unos pocos versos son suficientes para amar al autor; mi juventud consiste en poder hacerme un retrato/ mirando solamente tu rostro [...] Son suficientes. 

32 comentarios:

Jonás dijo...

no entiendo esa obsesión por algo tan efímero como la juventud, podrías explicármelo?

qué es la juventud?

por qué siempre esa referencia a la fecha de nacimiento?

es tan importante?

Rimbaud es Rimbaud porque tan solo se ha dado un caso (antes de que El Pais recalara en vuestro talento, por supuesto) de tan terrible precocidad (ha habido otros artistas jóvenes claro, pero nunca han demostrado ese carisma a edad tan temprana), por lo demás la juventud tan solo apela a la provocación, a la pelea, al desafío en una lucha desigual contra la dimensión de lo adulto, que todavía desconoce. Y es en ese desconocerse, en ese plantar batalla, en ese orgullo inmaduro, esa ética del éxito, malentendida que mide sus victorias por focos de atención conquistada, ese errar que se dilata durante la adolescencia que te vas haciendo viejo; porque y esto es lo más cómico de esta nueva ciudad mundializada a la que todos aspiramos, el individuo ha perdido, parece la posibilidad de relajarse, de relajarse para reconciliarse consigo mismo; atolondradamente se nos lleva de la cuna a una infancia de niños maduros, maduros para ser jóvenes, jóvenes adolescentes que dilatan sus juegos perversos desde los 5 hasta los 35 años para de pronto ser empujados al gueto oscuro y grasiento de los ancianos, verdaderos descastados, personajes sans noblesse, desahuciados de esta sociedad infiel.

En fin, que no lo entiendo, podrías explicármelo, si fueses tan amable?

Gracias

luna dijo...

¿De qué hablas?

Lee el libro y entenderás por qué es tan importante la temática de la juventud en esos versos.

¿Quién ha dicho Rimbaud aquí? ¿Qué importa El País aquí?

Criticar por criticar,

venga.

Ellette dijo...

Aunque concuerdo bastante con lo que dice Jonás, es probable que Luna no estuviese dando importancia a la juventud como algo 'mejor que la adultez' sino como tema que Pablo Fidalgo explota de un modo interesante, necesario y hermoso, pero no necesariamente mejor que ningún otro.

Sin embargo, lo cierto, Luna, es que tampoco es elegante contestar a una crítica con fundamento mediante descalificaciones automáticas. Jonás ha hecho un comentario educado, argumentado y pidiéndote (que no exigiéndote, ni avasallándote) que expliques por qué haces tanto hincapié en el tema porque él no lo ve así, y no creo que sean de recibo tantos aires (con perdón).

Wilhelm Kay dijo...

En el rito de paso de la juventud a la madurez, es fácil -y conveniente- perderse en el camino, quedar atrapado en esa fase liminar. Es más, sospecho que la madurez quizá no sea más que saberse atrapado en esa transición. La juventud es un tema lógicamente obsesivo, necesario y prolífico en la literatura. No hay que obsesionarse, sin embargo, en buscar autores jóvenes maniáticamente. Pero alguien tenía que hacerlo, descubrirlos, promocionarlos. El lector elige.
Lo que más me duele es: ¿dónde están los autores nacidos en los 80?

wolf dijo...

Es la juventud ¿efímera? o ¿somos nosotros?
Rimbaud

Anónimo dijo...

Tienes un cuello increíblemente joven. Con el mío ya no podría fotografiarme así. XD

wolf dijo...

Es la juventud ¿efímera? o ¿somos nosotros?
Rimbaud

Anónimo dijo...

Magnífica reflexión la de Jonás. Da para pensar largo y tendido.

luna dijo...

Jonás es un viejo comentarista de este blog y de otros blogs amigos que se caracteriza por sus salidas de tono y sus críticas, la mayoría, sin sentido ni argumentación. Y esta vez es igual. Se salta el texto, se salta el significado de la reseña, se salta la temática del libro y todo para criticar que "los que van de jóvenes se creen guays".

Aquí no estamos hablando de eso. Aquí estamos explicando cómo Pablo Fidalgo retrata maravillosamente el tema de la juventud y del paso a eso de "ser adulto". Aquí nos estamos preguntando si necesariamente una fecha condiciona algo, y sobre todo, aquí estoy celebrando que en mi editorial preferida hayan publicado a un autor de los 80, porque eso es muy raro en Pre-Textos, y me gusta, porque significa que hay gente de nuestra generación haciendo cosas y haciéndolas interesantes, y que hay editores que comienzan a confiar en ello.

No es un autor del 84 lo que me emociona. Es un autor bueno, contundente y además nuevo lo que me hace feliz.

Marisol Salanova dijo...

La juventud no es un valor en sí mismo, eso es verdad. Sin embargo, la edad no es criterio suficiente para determinar cierta madurez o inmadurez. Te diré, Jonás, como decía a unos compañeros anoche en uno de estos bares-librería que tenemos la suerte de que estén proliferando en Valencia, que sé que el talento de Luna Miguel es precoz pero no sé cómo puede su juventud alarmar en cualquier ámbito cultural; y menos en el de la poesía. Miguel Hernández, por ejemplo, murió a los 31 años, dejándonos poemas maravillosos y habiendo colaborado con Revista de Occidente siendo apenas un veinteañero. Gil de Biedma hablaba sobre la juventud constantemente desde su senectud, creando alegorías en torno al supuesto poder de la juventud sobre todos los elementos animados de la naturaleza. La juventud es un tema recurrente sobre el cual siempre será oportuno reflexionar.
Respecto a los límites de edad, me preocupan más las restricciones que se hacen en los certámenes (muchos artistas jóvenes quedan fuera de poder presentarse a algunas becas o premios por pasar de los 30) que el talento precoz. Este último es hermoso e incluso reconfortante.
Viéndolas en perspectiva, las primeras publicaciones de los jóvenes poetas, igual que las primeras obras de un artista, con sus defectos y sus virtudes, vienen a mostrar un cúmulo de potencialidades y a expresar un deseo por desarrollarlas y explorarlas. A mí, personalmente, me fascina ser partícipe de algo así, como lectora o espectadora. Pienso que es un proceso enriquecedor para cualquiera que sepa apreciarlo.

LUG dijo...

"mi juventud consiste en poder hacerme un retrato/ mirando solamente tu rostro"

Soy viejo.
El viejo verde fantasea o simula la performance del autorretrato en su lolita.

La juventud se cae - como la carne - cuando toca y por influjo prostático-garvitatorio.

Anónimo dijo...

Bueno, Luna, tú eres la primera en esgrimir la juventud como un valor. Vale, tiene el valor del perdón que suscita, por la inexperiencia, la falta de madurez, la ternura de los mayores, blablabla, de lo que nos aprovechamos todos los jóvenes. Pero eso no dura siempre, y si no se aprovecha esa bula que da la juventud se corre el riesgo de convertirse en un espantapájaros, con perdón, que de joven parece que lo eres menos.

luna dijo...

Me temo que confundes la Juventud como cualidad de un escritor ante la Juventud como una etapa maravillosa que explotar y explorar literariamente.

A mi Rimbaud me la suda hoy en día.

Anónimo dijo...

No, no lo confundo. La juventud es una etapa creativa única. Sólo digo que hay que saber aprovecharla.

luna dijo...

Y este libro es un buen ejemplo de ello.

Anónimo dijo...

¿es posible comprender este libro sin conocer el trabajo de La Tristura?
su trabajo, su apuesta, su vida, el grupo

luna dijo...

Es posible: yo no los conozco (sé quiénes son pero no qué hacen ni por qué).

Martina dijo...

Quizás tengo una respuesta para las primeras preguntas de este post, sean o no retóricas: uno es joven mientras cree que todavía le quedan cosas verdaderamente nuevas por hacer.
En cuanto a la polémica, estoy con Marisol.

ana dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=VbF1phW2xLI

Anónimo dijo...

La juventud es un valor en sí misma y quien diga lo contrario es que ya la ha perdido.
Gora Luna militar!

José María Banús dijo...

La juventud es manzana que se cae, y que guarda secretos donde... la solidez de su hueso; estructura demasiado perfecta de primer mordisco. Y La Educación Física:

"Así pasamos el tiempo hablando de la muerte
bajo las sábanas de la juventud
que se va escapando, y te duermes"

probad un poco...

Stalker dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Desde el éxito, desde la juventud como éxito, nada puede ser entendido...

luna dijo...

Stalker.

Entiendo tu postura pero no la comparto.

Siempre he sido fiel a este tipo de poesía íntima, repetitiva y muy limpia.

Confío en este autor como otra voz posible en este panorama. Y a mí no me gusta conformarme con poco. Soy muy, muy, muy exigente con lo que elijo tener en mi estantería. Y el libro de Pablo, por muchos motivos, ha conseguido emocionarme porque siento muchas cosas como parece que el narrador las siente.

Identificarse es la cuestión.

Muchas gracias por tu aportación y un besote.

Anónimo dijo...

Veo este libro como la crónica poética de una vida y de un grupo, La tristura, imprescindible para todos los que amamos el teatro.

Lo que dice Stalker (gran película) lo encuentro muy exagerado. Denota cierto miedo a que surja talento en lugares en los que no se desea. El peor libro del año es un gran piropo.

Stalker dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

ah, por cierto, Luna
una pequeña muestra de lo que decía
http://www.youtube.com/watch?v=V6TMoqJCux8

R. dijo...

coincido con el anónimo "La juventud es un valor en sí misma y quien diga lo contrario es que ya la ha perdido" y añado "y está podrido de envidia"

el señorito Stalker en su blog practica la retórica más rancia y la censura de cualquier crítica pero se permite el lujo críticas virulentas...

qué paciencia Luna!

JuanaLaLoca dijo...

Hay gente que ha vivido una juventud anodina y se pasa el resto de la vida arremetiendo contra aquella etapa de la vida que han desperdiciado, desperdiciando de esta forma también la etapa que están viviendo (o sea siguen sin poder disfrutar plenamente de lo que cada etapa puede dar). Vomitar rabia, ira y frustración es la señal inequívoca de que algo no funciona, y es típico de aquellos casposos carcas, que desde la posición moral que se atribuyen por los años vividos, se permiten moralizar sobre experiencias que no han sabido apreciar por ser lo que son: mala babas... (y muchos de estos señores se auto-atribuyen el titulo de "críticos")
Que viva la juventud y los jóvenes que se atreven con los versos... (para lamerse las heridas ya tendrán tiempo como pueden ver...)

Anónimo dijo...

Pues es verdad, tampoco hace falta aprovecharla. Total, para lo que dura...

Stalker dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
luna dijo...

Se acabaron los comentarios en esta entrada.

Lo siento por Pablo y por su libro y por si alguien tenía la curiosidad o necesidad de aportar una impresión.

Esto no es un campo de batalla.