23 agosto 2010

Leer Kulos es instructivo, educativo, reflexivo.



Y sentir que poco a poco el verano se acaba. Y no salir de la cama en todo el día. Y leer Ubik. Y estar desnuda. Y suena Rasputin pero él no está para bailarlo. Y encontrar relatos eróticos de los años ochenta en donde "fogosamente", "golosamente", "viciosamente" y "acaloradamente" se repiten más de tres veces en el mismo párrafo. Y desear el tatuaje. Y los condones azules. Y todo lo que suena mal y ahora me pertenece.

8 comentarios:

homburg dijo...

A fermosa arte de desenfocar ou de como Rasputín acabou sendo o nome dun pub en todos os mapas de carretera. Non importa Kulos, non importa nada saber que foi deses corpos abertos de par en par e seguramente xa pechados para sempre. As túas uñas azuis e a cama desfeita que apenas se entrevé son a única posibilidade de opoñer resistencia. Por outra parte, absolutamente inútil. Sinto ter que dicilo así, aquí, eu que seguramente algún día esquecido da miña por definición salvaxe xuventude busquei excitación en revistas similares ou, a saber, exactas.
Xogamos ata que a morte chama á nosa porta. Kurt Schwitters dixit.

vico dijo...

Que grande la "chup chup", me resulta imposible imaginar un nombre mejor que ese para una revista porno.

jordim dijo...

me encanta, ideas brillanes, relatos eróticos de los ochenta...

El tesoro de mi mama dijo...

me gustaria saber donde has comrpado culos y chupchup, estoy enganchada a los chicks 70-80 XD

luna dijo...

en un puestecito de una vieja en el Rastro, enfrente de la tienda de ropa Underground.
!!! haha.

a p n e i c a dijo...

kulos... me gusta.

El tesoro de mi mama dijo...

pos habrá que ir a Madrid :/ tiemblo cual moderna provinciana

Anónimo dijo...

culos y chups chups. Dos caras de una misma moneda. Los andaluces a los chicos no les dicen culos, les dicen pisha, y a las chicas no les dicen chups chups, les dicen shoshos. Los rastrillos están curiosos. El disco de boney M, superb, aunuqe deben saber que fue unproducto que aún subsiste, del mismo creador de vini y vanili, y que le cantnte nunca cantó. Una vez en un rastro de berlín, me encontré un buen montón de bustos de lennin, de stalín, de kruchev, y otros. Todos ellos llevaban una pegatina en la cabeza con el precio estampado a rotulador. Todos los mitos terminan por alimentar el capitalismo.

zouteques