09 junio 2010

25 centímetros (o La mujer pública II).

Acabo de terminar 25 centímetros. De entre todos los fragmentos del libro he decidido mostraros el XLIII completo. Quizá sea mi favorito. Quizá me recuerde a textos ya publicados aquí, citas, que me han hecho reflexionar. Me quedo con este texto. Con esa metáfora central: sobre las puertas cerradas de este mundo. Porque sé que existen y que sólo podemos abrirlas a patadas.

Soy mujer. Supongo que debo ser débil. Al menos, me enseñaron a serlo. Me dijeron "no comas tanto chocolate y péinate con apariencia casual. He visto unos pantalones en Zara que te quedarían de maravilla. Te quedarían de maravilla si te bajases una talla". Tengo dos tetas y una lengua que chupará las pollas que me lo pidan. No te enamores de mí. No te lo he pedido. Yo sólo quiero mamar pollas hasta afilarlas como llaves. Hasta que las puertas que tenía cerradas por ser mujer, se me abran. Te chuparé la polla. Te sacaré la sangre. Haré vudú con tu sombra. En realidad no me gustas, nunca me has gustado. Podría casarme con cualquier príncipe azul. Podría, pero lo que me interesa es chupar pollas y que se abran esas puertas. Seré la mujer que deseabas. La mujer que te va a expulsar de donde estás ahora. Si no me dejas dominar el mundo, al menos, quiero estar cerca de la palanca que lo destruya.
David Refoyo

43 comentarios:

littledance dijo...

Oh, creo que buscaré el libro completo.

luna dijo...

merece la pena
:)

Georgina Hübner dijo...

¡Muy bueno! Me ha encantado, Luna. Gracias por el descubrimiento. Un saludo y ánimo con los exámenes.

Helena Exquis dijo...

Jo-do.
Otra que lo va a buscar.

luna dijo...

Acaba de publicarse, quizá no esté en la web de la editorial, que es DVD Ediciones, pero en La Central y otras librerías seguro que está. Yo lo compré en la feria del libro.

Anónimo dijo...

Un fragmento de lo más triste. Espero que a ti no te haya ido tan mal -todavía- con los hombres como para identificarte.

Anónimo dijo...

Amiga, según Refoyo, más que a patadas, esas puertas se abren a putadas.

Luis Gámez

guillermohector dijo...

Yo creo que es un tema ya bastante explotado y (que debería estar) superado.

Si a estas alturas queda alguien que no sepa quién manda y quién acciona la palanca...

luna dijo...

Amigo Guillermohéctor,

si ese tema estuviera superado jamás nadie en el mundo debería decir "¿has entrado en tal puesto de trabajo chupándosela al jefe?", o bien "está ahí a base de chupársela al jurado".

No me diga que nunca lo ha escuchado.
Hoy.
Hoy en día.
En nuestra linda época de superación.

Cierto es que el tema es redundante en este blog que ya ha mostrado textos del estilo. Pero me hace ilusión encontrarlo en este libro. Por eso lo muestro.

Un saludo y gracias.

luna dijo...

Anónimo: no es del todo con los hombres sino con el sistema, creo.

Gracias por pasarte!

Luna.

luna dijo...

Luis, p(a)(u)tadones.
!

Alexis dijo...

es una declaración de intenciones?

o es que ya has conseguido muchas cosas en la vida desabrochando braguetas importantes?

A mi no me parece una actitud ni buena ni mala, lo de mamar pollas por interés digo, pero sin duda me parece la evidencia de que se carece de otras habilidades. Las mujeres verdaderamente listas y hábiles no consiguen cosas arrodillándose y chupando, lo consiguen haciendo pensar a su "víctima" que harán todo eso y más, pero luego chupan las pollas que verdaderamente aman. ¿o es que verdaderamente amas más a las pollas que pueden traerte el éxito?

luna dijo...

Señor Alexis, su comentario me parece una absoluta falta de respeto.

Si lee bien el texto entenderá que se trata de una crítica a esa actitud, a ese tópico. Es un texto lúcido e irónico sobre este problema.

Por favor, qué asco.

a p n e i c a dijo...

hagamos visibles los dobles raseros, las dobles morales, los esquemas diseñados para mantener siempre debajo a los que siempre han estado debajo. reclamemos todos los espacios para todxs sin puertas cerradas.

Eva B. dijo...

Interesante libro, me lo apunto. Es importante elegir bien la palanca a accionar.
De todas formas que equivocado está occidente. Es la mujer la que mueve el mundo con su maquinaria. La palanca es sólo un accesorio más.

Alexis dijo...

No era mi intención faltarte al respeto, y lo siento si lo he hecho, pero asco? por qué, por utilizar el mismo término que aparece en ese párrafo?
no he leído el libro por tanto mi comentario solo se refiere a lo que citas en el post. Entiendo por lo que se dice en él, que la mujer que habla es una mujer pública como dices, y mi comentario lejos de ser hiriente quería sonsacar si revindicabas ese derecho humano a conseguir lo que uno quiere mediante las herramientas de que se dispone. Ahora se que era una crítica a ese tipo de actitud y no una revindicación.

luna dijo...

El problema aquí no es la palanca. ¿La de quien? El problema es la persona que cree que todo lo que has conseguido en tu vida es gracias a que se la has enderezado bien. ¿A quién?

luna dijo...

Y, Alexis,

el texto juega con la ironía. Como ha visto es una crítica.

Lo de la mujer pública hace referencia a este otro fragmento:
http://lunamiguel.blogspot.com/2010/01/mujer-publica-y-verguenza.html

Y el asco: su equivocado comentario sugería algo realmente estúpido dado el contendido de este post y de este blog, dicho, además, de muy mala manera.

Pero no pasa nada. Aquí estamos para debatir, para discutir y para hablar de literatura,

saludo.

Alexis dijo...

Y que más da que lo piensen? hay muchas formas de ser mujer y muchas formas de conseguir lo que uno quiere, lo importante es si uno se siente bien con lo que hace.

guillermohector dijo...

Amiga Luna, siempre se agradece descubrir lo que muestras, y no podría estar más de acuerdo. Desgraciadamente he escuchado esas expresiones y sus equivalentes demasiadas veces. Por eso mismo me hastía, y elijo no hacer aprecio de la envidia y complejo de inferioridad contenidas en ellas.

Nace un imbécil cada minuto, y contestar a los idiotas es perder el tiempo...

:)

Alexis dijo...

no era estúpido querida, era una provocación :D

de todas modos sobra decir que me ha gustado mucho el texto.
un saludo

luna dijo...

Alexis, provocación innecesaria, alors, estúpida.

Guillermo, colecciono citas de pájaros, citas de árboles, citas sobre poesía, citas sobre sexualidad. Cualquiera que coleccione citas sobre un mismo tema acabará hastiado. En este caso recupero la de David porque está escrita por un hombre, cosa que ya difiere del resto de comentarios aquí aparecidos. Además aprovecho para promocionar su nuevo libro, que es, sin duda, muy interesante.

Muchas gracias.


Por lo demás,tema zanjado.

trasgu dijo...

Muy interesante tu blog.
Saludos.

Anónimo dijo...

Yo lo que no sé es si se tiene en cuenta que no siempre el enemigo de la mujer es la palanca y la relación que entre ellas ha habido y sigue habiendo. La pena y el gran problema es que muchas mujeres lo aceptan y por lo tanto lo imponen al resto. Para muestra un botón: perdí un trabajo por "problemitas" con el jefe. Una "amiga" me empieza a aconsejar, que no a consolar, y a hablar de profesionalidad, de cómo no rendirse... Yo comienzo a sentirme mal (por mi puto jefe y por mi mala amiga que no entiende) hasta que después de varias copas me confiesa que al suyo se la chupó.

Alexis dijo...

aconsejaría un poco más de humor, en fin, tal vez sea el único aquí que gusta de releer "Provocación" de Stanislaw Lem.

luna dijo...

Ah, pues sí, vaya a releerlo.


Hasta luego.

Anónimo dijo...

Perdona que insista, Luna, pero yo no veo la ironía por ningún lado. Me parece un retrato de lo más patético de buena parte de la sociedad, que justifica que algunas mujeres se agarren a la palanca para prosperar, como si al propietario le fuera a molestar que sólo lo utilizaran para ascender.
Textos como ese siguen justificando que algunas mujeres no se tengan en ninguna estima, creo. Y aunque me digas que encierra una gran e inteligente ironía, a mí me parece del todo fallido.
Pero no es más que una opinión.
Saludos.

luna dijo...

Quizá con la lectura del libro completo le parezca otra cosa, amigo anónimo. No insistiré más pues creo que ya está todo dicho.

Un saludo.

luna dijo...

*Nota: alexis, deje de insistir, por favor. ahora es usted el que no capta mi humor. Belladonna es maraqvillosa. Y con mujer pública no me refiero a "prostituta" si no entiende, madre mía, ¡no hable!

Alexis dijo...

a mi me pareció más un desprecio que humor, pero en fin no soy yo quien ante una acusación se retracta mostrando su blanca y pura moralidad y manifestando su "asco" cuando en realidad confiesa admiración por una mujer como Belladona. Yo también admiro a Belladona, no por lo que hace sino porque hace lo que le gusta, y lo mismo dije de la mujer pública, que no es criticable si lo que hace es lo que quiere, ni tampoco la mujer de moralidad pura y blanca y es criticable si hace lo que quiere.
Pero al final voy a creer que eres una de esas mujeres hipócritas de doble moralidad, que son por cierto el peor tipo de mujeres.

luna dijo...

ahh, ¡mala mujer!

Alexis dijo...

pero mala mala! :D

Maria dijo...

Aun abusando de la palabra polla, que es que ya la tengo aborrecida, el final me ha camelado... jum


:*

javi garcia herrero dijo...

bellissimo

Anónimo dijo...

coleccionas citas sobre pájaros?
conoces esta de neruda?

el tucán era una adorable caja de frutas barnizadas, y el colibrí guardó las chispas originales del relámpago.


Canto General.

mario

Anónimo dijo...

A mí me parece un texto manido y propio de alguien tan joven e inexperto en la vida como tú, Luna.
Y hablando de felaciones: me hace gracia como los "nocilleros" os apoyáis unos a otros, marcando vuestro terreno, vuestro estilo... Os creéis la vanguardia cuando simplemente sois una moda pasajera. Y me reafirmo después de leer este fragmento que pones: tiene más truco que tu amigo Mallo. En fin...
Saludos
Alfredo P. Rubalcaba

luna dijo...

Nocillaaaaaa?
Mallo mi amigo?
Quéeeee?


Creo que se ha equivocado de blog y de persona.


Vaya a chuparse la p... el dedo,

gracias.

Anónimo dijo...

Disculpa que me haya hecho reir lo que te ha sorprendido que te hayan llamado "nocillera".

Sobre el texto, en el que yo tampoco veo la ironía, no creo que haya mucha diferencia entre chupar pollas y lamer culos que es una afición más masculina pero igual de efectiva a veces, en el empeño generalizado de querer manejar la puta palanca.

Juan Martín

Humbert Humbert dijo...

Como hoy es el día de las pollas y las y los chupapollas, quiero dejar constancia de un hecho histórico: en la antigua Roma era muy popular el chupado de pollas, tanto por hombres como por mujeres.

Pero si en nuestros días chupar una polla en una relación normal y sana es algo natural y cordial, en aquellos tiempos significaba un evidente acto de sumisión del chupador o chupadora al chupado. Era un deshonor que un ciudadano romano se la chupara a un igual, y no digamos a alguien de condición social inferior. La relación chupado-chupador (“irrumatio”) era claramente de dominación, y bastante corriente.

Socialmente era algo mal visto, y se consideraba incluso más degradante que la sodomización.

Este comentario es sólo para relajar un poco: no hace falta publicarlo si se considera inapropiado.

ana dijo...

El monólogo me recuerda a la voz Carmen de Cinco horas con Mario.
Buscaré el librillo.
Gracias.

Anónimo dijo...

Hay tantas formas y tan sutiles de chupar pollas...

Anónimo dijo...

Hombre, Luna, sinceramente, no sé si este autor es amigo tuyo o no, pero me he leído el libro y me parece un verdadero tostón. De verdad, me ha costado acabarlo, y todo. Y no soy el único crítico que lo dice. Hay que ser objetivos, Luna, sabes tan bien como yo que este libro, además de ser una copia de otro, es muy aburrido.
Besos
Antonio del de Barna.

luna dijo...

Jamás he dicho que sea mi libro favorito ni que me parezca la gran novela del siglo XIX. Sin embargo, si usted, Antonio del de Barna, comprende este, mi blog, verá que siempre subo, siempre elijo los fragmentos que más me gustan de cualquiera de las obras que leo. Y este fragmento me llamó la atención. Y este fragmento me hizo pensar. Y este fragmento ha generado un hilo de discusiones muy extenso.

Eso es todo. Eso es lo que pretendía. Juzgar otras cosas no me importa: no soy crítica, colega, sólo observo y si algo, aunque sea un fragmento, aunque sea una puta línea, me mola... lo apunto.

Ah, y el autor no es mi amigo. Somos compañeros de editorial por partida doble y el otro día nos tomamos una cervezas (reconozco que fue divertidísimo) tras una presentación de Eloy Fernández Porta.

¿Contento? ¿Le cuento algo más de mi vida?

Venga.