10 mayo 2010

Ruinas desérticas: entrevista a Pablo López Carballo.

Hace poco escribí aquí algunas de mis impresiones a propósito de Sobre unas ruinas encontradas de Pablo López Carballo. Hoy, en Koult. es podréis leer la entrevista que le hice. Estoy contenta porque Pablo ha tratado algunos puntos muy interesantes relacionados con el panorama poético actual, no sólo refiriéndose a los autores, también a las editoriales y a todo ese trabajo que está ahí y a veces se menosprecia. Pablo nació en 1984, además de crítico, es uno de los autores más jóvenes del panorama. Os invito a leer la entrevista igual que os invité, hace unas semanas, a leer su magnífico libro:

5 comentarios:

pentente dijo...

De Dolly Parton habla y habla bien Denise Duhamel. No sé si habrás leído Lucky me; si no lo has hecho, corre; uno de los mejores poemarios de la década pasada, a mi entender. Otro genial, ya que vas, y con bastante en común, es Native Guard.

luna dijo...

Me encanta Denise, la tengo en la estantería de los libros Guays.

El que no conozco es el segundo, ¡cuéntame!


Gracias!

Y besos.

luna dijo...

Acabo de ver esto:
http://www.koult.es/2010/03/guardia-nativa-natasha-trethewey-y-la-reivindicacion-del-silencio/

Me haré con ella!

pentente dijo...

Lo tendrás en la cá del libro, porque es bartleby. lo escribe trethewey después de la muerte de su madre a manos de su marido. empieza con la historia de su madre, de cuando iban a tenerla, exponiendo una visión negra de américa. y, de pronto, se hace la magia y retrocede cien años atrás para contar la historia de los native guards, un grupo de negros que defendieron un fuerte durante la guerra civil americana. hay un buen fragmento de poemas escritos en forma de diario, supuestamente por uno de los que formaban ese grupo. en la tercera parte, se vuelve a la madre, pero la magia ya se ha hecho y es irreversible. entonces trethewey empieza a confundir el presente y el pasado. vuelve a su niñez (ella vivía en una ciudad frente a ese fuerte) y recuerda un huracán que hundió el lugar donde estaban enterrados los negros de la native guard. se confunden los recuerdos, se ligan a la sangre, ve unas hormigas en la puerta de su casa y entiende que la tierra está plagada de agujeros. no sé explicarlo, es demasiado grande. digamos que podría ser lo que hubiera escrito un geoffrey hill negro y dolorido y americano y pop y mujer y cotidiano en el siglo xxi. no creo que se entienda. mejor búscalo.

luna dijo...

ay, Pentente, qué bien y qué ilusión, a ver si tengo tiempo (ando de exámenes) y puedo hacer otra cosa que no sea estar con el culo aquí pegado. (llevo así desde el viernes)


te he hecho un humilde regalo,

un poco más arriba...

mil gracias.