15 abril 2010

De Catulo a Parálisis Permanente: artículo en Koult.


Hace poco hablamos aquí de los pájaros muertos. De los pájaros muertos, y enterrados. Petrificados a veces, sólidos, ahogados en sus propias cenizas (como aquel italian dead bird que Raquel Noviembre me envió a mi correo electrónico). Aprovecho para enlazar el link de mi último artículo en Koult.es donde encontraréis algunos apuntes e ideas sobre habitación, el poemario de Diego Llorente que ya tuve ocasión de mostraros. Me tumbo en el suelo de mi habitación y veo mi cuerpo en descomposición.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Te he visto esta mañana en La Fugitiva, desde fuera...sesión de fotos. Eres más guapa -si cabe- en vivo y en directo. Será que tu mirada se mueve.

B.

Carlos.

luna dijo...

Hola, B. Carlos.

Sí, estábamos en una grabación para un programa de La 2, del que ya avisaré.

Qué gran sitio La Fugitiva.

Gracias por tus palabras hacia el rostro expresivo.

Un saludo Lunar.

Anónimo dijo...

El sitio es fantástico.
A ver cuando tomamos un te por alli y charlamos.

:)

Carlos.

R. dijo...

:)

Ya comentaremos todos estos pájaros muertos.

Un beso enfermo.

sudo dijo...

Por llevar la contraria, ya que los pájaros muertos me turban, entristecen, aturden y derrumban: «A veces me gustaría ser un pájaro y poder cagarme en todo.»

ps.- Lunita, ya puedes ir avisando ;P