14 enero 2010

Hacer el amor con un libro.


16 comentarios:

anticasitodo dijo...

entiendo que te encante :)

Anónimo dijo...

Este libro es muy promiscuo, me temo que tiene muchísimas amantes,

:p



Soledad

Miguel Ángel Maya dijo...

...Jo, Luna, nos estamos follando el mismo libro, sólo que yo lo hago en el sofá, cuando no está follando con mi novia en otro cuarto, claro...

Roland Barthes dijo...

No quiero hablar por temor a hacer literatura -o sin estar seguro de que eso no lo sería- aunque de hecho la literatura se origine en estas verdades.

Dionisio Cañas dijo...

Me gustan los párrafos del corazón, lo demás es literatura.

luna dijo...

Cobarde!

Charles Baudelaire dijo...

Joder, es aspirar a entrar en el otro y el artista no sale jamás de sí mismo.

luna dijo...

Y dos artistas?

Ibrahim B. dijo...

En to' la cara, Charles.

luna dijo...

También eres el único que me aparece en el correo electrónico.

John Brown dijo...

Yo ahora me estoy follando 'Touching from a Distance' y 'Una mala faena'.
El primero con condón, claro.
Con Lennon no hace falta.
Besos.

Media Verónica dijo...

yo estuve varios meses follándome la broma infinita

pure petite mort

después nada volvió a ser lo mismo

Media Verónica dijo...

me lo follé sin condón, por supuesto

luna dijo...

Veronique,

como ves yo llevo la petite mort de la Broma Infinita tatuada en mi pecho,



aquí

en mi piel,

toca.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Palabras que se izan como himnos. El verbo se hizo carne. Todo eso. La broma infinita. Tatuaje. El pálpito semántico. El bucle melancólico. Las ganas de buscar en la página el tacto novicio de un cuerpo, pero la página, Luna, es texto, hipertexto, hipervínculo, rozamiento a nivel muy íntimo de verbos copulativos. Los místicos sabían muy bien de qué iba todo esto. San Juan de la Cruz. La Santa Teresa. Franco Battiato es un héroe de las palabras izadas como himnos. Carne libre que pide carne. Un cuerpo, arqueado. La literatura será blasfema o no será. Convulsa o no será, como Bretón. No llevo tatuajes. No sirvo para eso. Los tatuajes se llevan en ocasiones dentro, Luna. Tatuajes privados. A ras de córtex. Me duele la vida pero los libros, los promiscuos, los castos, los heterodoxos, los libertinos, los píos, los condenatorios, los condenados, son siempre un túnel hacia el punto final de un trayecto antiguo. No he leído a Wallace. Me lo busco mañana. Sin falta. Ganas enormes. Te leo, te miro.

rubén m. dijo...

Gran entrada. Yo llevaba casi dos años en la cama con Emily Dickinson, con más alevosía pues la he estado traduciendo. A veces era ella quien me follaba, con un strap-on de 25 cm en algunos poemas...

besos