27 noviembre 2009

Mutatis mutandis.

Betty Blue
Yo soy de los que ironiza y se ríe de los saberes modernos. Y hablo de la asignatura de la Hermenéutica literaria como “la de las chuminadas”; yo digo a quien quiera escucharme en los apartes de las reuniones del Departamento que la hermenéutica contemporánea no es más que un depósito de gadámeres, que a Lyotard siempre se le ven los leotardos, que detrás de las palabras de Habermas tiene que haber más, que Schleiermacher parece el nombre del líbero de la selección alemana de fútbol, que la teoría de los polisistemas suena a teoría de los polichinelas cantada por Sarita Montiel en La Violetera (“cata carapum, catapum pum Candela, arsa pa’ arriba, Polichinela / cata catapum, catapum, catapum / como los muñecos en el pim pam pum”), que dispuestos a interpretarlo todo hasta el extremo, los teóricos se han convertido en miembros de la congregación de las hermeneutas de la caridad.
Javier García Rodríguez

Aprovecho las horas tediosas para mirarme los brazos. Qué asco, pienso. Alargados, velludos, llenos de las picaduras (todavía) de esa pulga de octubre. Miro mis brazos desnudos, el tatuaje de Betty Blue, la luna raquítica, y quisiera amputarlos para dártelos de comer. Como aquella tarde en el buffet chino, el animal caramelizado, idiota, ¿es un cerdo o es un pollo?, como aquel pato chino enrojecido: dártelo de comer. Y tú me das de comer a Jon Elster porque las uvas amargas son tu plato favorito. Aprovecho las horas de tedio y hambre para anunciar el vacío. A mi lado alguien ríe y no lo entiendo. No sé si hace frío. No sé qué es lo que duele. Quizá hoy esté mutando.

13 comentarios:

sjah. dijo...

Tienes todo un estilazo escribiendo: enhorabuena.

Anónimo dijo...

Haberlas Haylas, gran nigromante, experto en vuelos de akelarre low cost.

A.

soy el que soy dijo...

me gusta el segundo texto, lo que lleva

Anónimo dijo...

Digo yo que para que tenga sentido, se debe cambiar Haberlas por Habermas; así tiene gracia "detrás de Habermas tiene que haber más": es una paronomasia, o un calambur o alguna otra figura retórica de esas de Quintiliano o Lausberg o Carlsberg.

Pero lo del primer anónimo es cojonudo. Haberlas Haylas no es un nigromante, es el presidente de Etiopía, pía, pía.
Tu texto es muy bueno.
Todo el mundo es bueno.

luna dijo...

disculpen la torpeza de mis dedos, hoy ando utilizándolos para otras cosas.

Anónimo dijo...

tengamos una cita, la llevaré a un buffet chino

Jorge dijo...

hola, pasaba a felicitarte por tus columnas en público (las del verano algunas sublimes) el estilo simplón, directo y fresco en el que te desenvuelves, nos da un punto de vista diferente y natural, narrado por un joven, que de momento no esta contagiada por ningún virus editorial, y nos cuenta lo que ve, sin más. un saludo y suerte

Raquel M. Soto dijo...

Me encantan esos dibujos, son de locura! :D
Bonsoir!

Raquel M. Soto dijo...

Me parece uno de los tatuajes más originales que he visto. Te felicito, los tatuajes impersonales no tienen ningún sentido. El tuyo desde luego lo tiene. Y el infinite también.
Abrazos, Luna!
R.

u minúscula dijo...

que grande este javier, no Luna?

Anónimo dijo...

quién publica el libro y dónde se pilla
o solo está en las librerías de la luna?

luna dijo...

http://4.bp.blogspot.com/_EqAb_t8GwvY/Svg1_erg2LI/AAAAAAAABI4/sMNaiJnZxik/s1600/portada%2Bjavi%2Bgarc%25C3%25ADa.jpg


En la editorial Eclipsados,


bisou!

Anónimo dijo...

?