09 septiembre 2009

Despedida de soltera (o mis otros amores de adolescencia).


Viajábamos sentadas en el gallinero. La noche se despedía de soltera: ya tengo compañía, ya tengo protector, ya huelo a su tedio pulcro y a sus violentas sábanas. La noche se despedía. Viajábamos con el alcohol del verbo: la Sexton, la Duhamel, la Pizarnik, la Mréjen y otras tantas con el pelo cardado. Coronitas con forma de pene rosa en la cabeza, corazones tatuados, envidia. A ti te quieren, noche. A nosotras nos detestan, noche. A nosotras. La Sexton, la Duhamel, la Mréjen. Tiene náuseas Tsvetaieva, tiene panza y las piernas hinchadas. Tacones con forma de pene rosa. Collares con forma de pene rosa. Ríe Tara, ríe Rosalía. La noche se marcha con el tedio dejándonos muy solas. El conductor pide silencio. Los neones florecen. La risa acaba.

6 comentarios:

Serenus Zeitbloom dijo...

¿Hacia dónde corre por el bosque escrito el corzo escrito?
.........
Nada sucederá si yo no lo ordeno.
....

Wislawa Szymborska. La alegría de escribir.

David Parnelio dijo...

Muchas gracias Luna. Por lo que veo la despedia fue una verdadera reunion de Brujas Sextonianas.
Saludos.

la judith dijo...

pililas rosas en el jeto
y reproduciéndose encima
un poco por todos lados
esa no es de cronenberg?

pentente dijo...

Merci, lune. Bon nmict

Pez Susurro dijo...

temazo...

juan bello dijo...

empieza el grito, con janis, por supuesto, mucho mejor.