17 noviembre 2008

Droga.


Yo estaba vivo. ¿Podía respirar? Probé respirar: no respiraba. La experiencia del deseo de insistir en la vida metiéndote más aire. ¿Podría yo vivir sin desear vivir? No respiré. En ese instante dejé de oír. “Y ahora me muero”, sé que pensé. Pero no morí: a mi cuerpo todavía llegaban las vibraciones de los sonidos bajos de la música. Era Wagner.
Fogwill


4 comentarios:

Óscar Santos Payán dijo...

A ver si nos vemos que te debo una cosa por tu cumple. Un beso

luna dijo...

Pasalo good en almeria. Ya sabes andestoy.

tournesols dijo...

yahoramemuero

Álvaro Blanes dijo...

Me encanta este blog, pienso volver todas las veces que quieras.

Un saludo