30 septiembre 2008

En la distancia (1).

"There's no escape from this
fear
regret
loneliness..."
Anathema


No me gustan los carretes de 36 fotos porque duran demasiado. Siempre espero acabarlo con impaciencia y a veces hasta olvido las imágenes que contenía. Hoy he bajado a la tienda china de mi barrio del Val, donde revelan bien y muy barato. Cuando he abierto el sobre y he visto las fotos, un sentimiento extraño se ha apoderado de mí. Esas fotos que yo había hecho ya no eran mías. No. No eran mías. Aquellas fotos representaban momentos pasados, irrecuperables y lejanos. Estoy tan lejos. Tan lejos. ¿A quién pertenecen esas dos siluetas, cuándo estuve yo allí, es realmente mi cara la que sonríe a su lado, volveré, volveré? ¡Quiero volver!

No me gustan los malditos carretes de 36 fotos. Siempre terminan por hacerme llorar.

10 comentarios:

Nacho Montoto dijo...

Tranquila, pronto volverán los tiempos de mecheros encendidos.

Óscar Santos Payán dijo...

Estás contratada para las fotos del rodaje, siempre que no sean carretes de más de treinta fotos. Un beso

samsa777 dijo...

Sí... sensación contradictoria la del que revela tanto tiempo después lo que se ha ido...

Enrique dijo...

Lejos... lejos... -Dice el odio

Cerca... cerca... -Dice el amor.

Godard

el lector dijo...

pásate a la digital. es inmediata, sin remordimientos

marco antonio raya. dijo...

no me pongas anathema, lunera... ouf... que me pasa lo mismo que a ti con los carretes 36.

Perseo dijo...

Yo también dudo a veces de si mi pasado me pertenece o si soy yo quien le pertenezco. Cuando leo el diario del niño que fui me sorprendo descubriendo historias que nunca me pasaron..., o eso creo. Pero, de alguna forma, siento que estoy marcado por ellas, como si hubieran dejado su sello impreso en mi piel.

Por cierto, no te pases a la digital. Resiste.

Un beso.

Stalker dijo...

Al final acabamos por ser un pobre recuerdo en una fotografía o un apunte en un diario. ¿Qué permanece de lo que fuimos? ¿Somos realmente aquella persona? Es muy curioso que se hable tanto del insonsable misterio de la muerte y no se preste tanta atención al misterio más inabordable al que estamos condenados: el paso del tiempo, el envejecimiento.

Me ha sorprendido mucho tu blog. ¡Enhorabuena!

Julio Castelló dijo...

Recuerdo sin nostalgia la incertidumbre de la película clásica. Me atrae y me inquieta a un tiempo la facilidad con que se procesa y se elimina una fotografía digital. Negativos y diapositivas parecían estar más vivos, se les veía como seres un tanto independientes.
Por eso hacen sufrir más.
En fin, vendrán tiempos mejores.

a p n e i c a dijo...

me has recordado algo que no viví
intenso
me recuerdas tantas cosas que no recuerdo...