23 mayo 2007

La casa de lis.


La casa es pequeña pero huele bien.
Me da igual que ya no brille, o que dentro
nada exista salvo mis gemidos.

6 comentarios:

Zapatos Rojos dijo...

plas, plas,
plas!... por esto, por todo y astronautas.

Beíta dijo...

me enkanta tu blog!!

muy bueno el post del pájaro azul...

farrah dijo...

Qué chulo!!

No me imaginaba el último verso.

solem dijo...

hola
me agradó bastante tu blog..simplemente es único
saludos desde el nord du mexique

Perseo dijo...

Supongo que existen muchas casas de lis por el mundo. Yo también tengo la mía. En ella el Art Nouveau también se nutre de gemidos para domar su arquitectura metálica.

Aunque últimamente voy de okupa por la de los demás. La de González Iglesias -poeta salmantino cuya obra seguro que conoces- me parece particularmente interesante: "El oráculo dijo / que para ser feliz / debería vivir en una casa / levantada sobre un lugar que no / estuviera ni dentro / ni fuera / de la ciudad. / Yo he cumplido mi parte" (Eros es más)

Luna dijo...

Ay Perseo, mucho González Iglesias últimamente.

Mi casa de Lis está en construcción.


Besitos.