05 febrero 2017

Poesía masculina.


Si muero 
te invito al sol
alma mía
y no olvides
llevar tu cuerpo
Gonzalo Arango


nunca le he pedido que me coma la polla
en todo caso
he empujado levemente con el borde de mis palmas
la barricada de su omóplato
levemente
sutilmente
nunca he sido demasiado sutil
para qué voy a serlo si me llamo hombre
si con el borde de las palmas de mis manos
ya ordeno levemente
opacamente
hazme caso balbuceo
sé líquida pienso
nunca le he pedido que me haga el amor
ni siquiera aquella tarde en cartagena de indias
después de que mis testículos se remojaran en la piscina
o de que mi hijo riera como nunca
entre salpicaduras de cloro
era la hora de la siesta y nuestras bocas olían a lulo
cómemela podría haber dicho
trágatela está dulce 
pero al final todo cuanto mis manos sostuvieron
fue el cuerpo inquieto del niño
mientras ella le cambiaba el pañal
antes de darle un beso en la frente
y de que nos quedáramos los tres dormidos
semidesnudos en la enorme cama de ese hotel
en el que nunca follamos
pero donde amé
levemente
torpemente
justo como ama un hombre



(Cartagena de Indias, Colombia, enero 2017. 
Este texto-diario es un boceto de un nuevo proyecto de escritura 
con título provisional "Un hombre")

31 diciembre 2016

Mis libros favoritos de 2016.


(Creía que este año había leído poco, o que todo lo que había leído era por trabajo, pero haciendo esta lista me he dado cuenta de que no, de que han sido muchas cosas, y algunas muy importantes. He seleccionado 10 libros de poesía pues es el género que más he leído e investigado, del resto de géneros sólo he seleccionado 5. Muchos de estos libros los leí en casa, con Ulises entre los brazos. Otros en la oficina, para la nueva sección de PlayGround -PlayGround Books- que dirijo desde septiembre. Creo que aunque es una lista que refleja muy bien el año, me he dejado algunas cosas, especialmente en poesía, donde casi ha sido imposible elegir, y donde faltan muchos nombres. Con todo, aquí la selección. Muchas gracias por seguir mis recomendaciones en Instagram, Twitter o PlayGround. 2017 estará lleno de libros, aunque no lo parezca, aunque el trabajo, aunque los brazos llenos de hijo, aunque la falta de tiempo. Estoy segura.)

Poesía


1. El peor de los dragones, de Juan Eduardo Cirlot (Siruela)
2. Odes, de Sharon Olds (Knopf)
3. Conjuros y cantos, de Sara Torres (Kriller71)
4. Diván de poetisas árabes contemporáneas (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo)
5. Tu vida rompiéndose, de Raúl Zurita (Lumen)
6. Configuración de la última orilla, de Michel Houellebecq (Anagrama)
7. Los eróticos y otros poemas, de Efraín Huerta (Ultramarinos)
8. Tuscumbia, de Lola Nieto (Harpo)
9. Copenhague huele a París, poesía danesa contemporánea, VVAA (Nórdica)
10. Houston, yo soy el problema, de Óscar García Sierra (Espasa)

Ficción



1. Cada noche, cada noche, de Lola López Mondéjar (Siruela)
2. Oona y Salinger, de Féderic Beigbeder (Anagrama)
3. La insólita pasión del vendedor de lencería, de Asako Iruta (Reservoir Books)
4. Quiltras, de Arelis Uribe (Los Libros de La Mujer Rota)
5. Nada crece a la luz de la luna, de Torborg Nedreaas (Errata Naturae)

No ficción



1. Un animal es una persona, de Franz-Olivier Giesbertt (Alfaguara)
2. Teoría del viaje, de Michel Onfray (Taurus)
3. Apuntes sobre el suicidio, de Simon Chritchley (Alpha Decay)
4. Metáfora y memoria, de Cyntia Ozick (Mardulce)
5. La muerte de los héroes, de Carlos García Gual (Turner)

Cómic/ilustrados



1. El príncipe del mar, de Kaori Ozaki (Milky Way Ediciones)
2. Juliette, de Camille Jourdy (La Cúpula)
3. Chiisakobee, de Minetaro Mochizuki (ECC)
4. La sed, de Paula Bonet (Lunwerg)
5. Érase una vez La Volátil, de Agustina Guerrero (Lumen)

Y algunos libros publicados antes de 2016 pero que leí este año



1. El resto del viaje, de Bernard Noël (Abada)
2. Sangsues, de Daisuke Imai (Casterman)
3. Las nadas y las noches, María Auxiliadora Álvarez (Candaya)
4. Qui mange des couteaux, de Zoé Jusseret (Fremok)
5. La imaginación pública, de Cristina Rivera Garza (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes)

Pero lo mejor, mejor, mejor, mejor de 2016 ha sido...


(En la playa de Ana Gaviera, Pequeño Cartago, Cabo de Gata, diciembre, 2016)

22 noviembre 2016

Buganvillas en el jardín del hospital pediátrico.


cuando dijeron mira qué pollo tan lindo
no me imaginaba esto
el pitido de tu bronquio ardoroso
tu pelo sudado o que tocarte fuera
como pelar un huevo recién hervido
entre mimo y escozor
entre esmero y cuánto quema
en la cama contigua del hospital pediátrico
el vecinito dice no quiero que sea de noche
tu pelo liso tu bronquio liso tu sangre
excelente ya
cuando alabaron qué pollo tan bueno
imaginaba un pío quejica
y no esta dulzura con la que miras
las manos flacas de la enfermera
con el pie rojo punzado
con la máscara darth vader humeante
con la sonrisa de no saber qué es angustia
pollín herido todo templanza

20 octubre 2016

Retrato sin filtro de una vida perfecta.


verás
a juzgar por los retratos familiares
que guardo en un álbum de mi iphone
titulado parís junio 2016
papá tú y yo fuimos muy felices
en el número 10 de la rue poissonnière
cantando como las personas felices
abrazándonos como las personas felices
y hasta culpándonos como las personas que parecen felices
pero que en realidad se sienten mediocres

los tres sabemos que una fotografía bonita
no ha de significar cosas bonitas necesariamente

a veces se trata sólo del fragmento más luminoso
que alcanzamos a rescatar de la tormenta

e igual que parís bajo la lluvia de junio puede ser hermosa
el amor bajo la ira también puede sosegarse

no te asustes
no digo que estuviéramos fingiendo

lo que trato de explicar es por qué las vidas perfectas
a veces precisan de un portazo
de un golpe en la pared
o de un yo me largo

sin eso
no serían perfectas
sin furia
papá tú y yo nos desmoronaríamos
porque quizá ser feliz sólo sea saber soportarse

a juzgar por las fotografías
en las que tu cabecita sobresale del portabebés marrón
y en las que se aprecia nuestro gusto por el queso oloroso
los litros de salsa de soja de la rue sainte anne
o las librerías más turísticas y polvorientas
tú serás un hombre y llorarás como lloran los hombres

tus serás un hombre y odiarás como odian los hombres

tu serás un hombre y amarás
como papá y yo te amamos en este instante
empapados por la lluvia que disfraza a la ciudad
ebrios de las lágrimas que construyen nuestra paciencia



***
París, junio de 2016.
Texto publicado en el suplemento Vein Kids de la revista Vein.

28 agosto 2016

Baño en el lago de Sloterpark.

tú sabes muy bien que los poemas siempre tienen razón
Niels Frank

quería que la primera vez que vieras el mar fuera en el sur
más concretamente en el cabo de gata
y más concretamente aún en el arrecife de las sirenas
o en aquella cala hecha de escombros
entre las salinas y la fabriquilla
donde una vez en primavera tuve que lanzar rosas al azul
quería eso y fui egoísta
porque en vez de celebrar tu cuerpo en la arena
de cualquier playa divertida
yo quise llevarte a la de un recuerdo íntimo
mirarte vivo allí donde miré la muerte
y bautizar aquel encuentro
como una casualidad artificial pero memorable
sin embargo
el destino quiso que tus ojos se toparan en agosto
con el agua extranjera del mar del norte
y con el barro de los canales holandeses donde los patos
baten sus alas levantando las mismas gotas
que salpiqué sobre tu tripa
el último día de vacaciones en sloterpark
fue allí donde descubrí que el arrecife
es un lugar que sólo existe en mi cabeza
una imagen hecha de sal y espuma
que lo inunda todo y se parece a tu mirada
da igual la cantidad de veces
que te hubiera imaginado en el mar de los deseos
creo que lo que me libera del miedo y de la muerte
es verte vivo en todos y cada uno de mis paisajes





Ámsterdam, agosto de 2016
después de Volendam y Sloterpark

08 agosto 2016

Bebé reptil.


Unos pies que nunca han tocado el suelo
no deberían ser llamados pies
en todo caso lo que agita sus dedos
al final de tu cuerpo
lo que me da patadas en la cama
o lo que tocas con extrañeza
demostrando una flexibilidad increíble
podría llamarse aleta
alita
algo pequeño que sugiere vuelo
que invita a la velocidad
algo blandito
los llamaremos pies
porque aunque no hayan caminado aún
lo cierto es que tienen la forma perfecta
la miniatura perfecta de aquello
que algún día no muy lejano
echará a andar
acaricio tus pies cuando estás dormido
y la cosquilla te estremece
acaricio tus pies cuando juegas en la hamaca
y siento en ellos el fresco y los nervios del verano
acaricio tus pies al salir de la bañera
y se me resbalan entre las palmas
como dos peces de acuario
unos pocos centímetros de tu carne bastan
para definir la bondad
la pulcritud
la inocencia de un cuerpo
que nunca toca el piso
salvo cuando en un despiste adulto
cae de la cama e impacta
piel contra mosaico
cabeza contra suelo hidráulico
qué ironía
quizá los buenos padres que dejan caer a su bebé
tampoco deberían ser llamados buenos padres.

08 julio 2016

¿Te habrá cambiado mucho la vida, no?


cosas que han cambiado:
por ejemplo las peleas con papá son en silencio
por ejemplo si me masturbo después me lavo
las manos con jabón muy fuerte
froto muy fuerte si me masturbo y si me lavo
froto muy fuerte mis manos y mi conciencia
por ejemplo no hay tiempo para cocinar
como pan con aceite y un poco de gomasio
por ejemplo mi estómago es distinto
no tolero lo que tú no toleras
y mi cuerpo se resiste a adelgazar
por ejemplo los poemas los escribo por las noches
por ejemplo los escribo a escondidas por las noches
por ejemplo me importa la política
o tu futuro
o desear otro país
por ejemplo con ojeras también me veo linda
por ejemplo ahora sé qué significa muselina
pelele
dudú
por ejemplo tengo miedo a olvidar el carmín en la boca
marcar tu frente con mis labios
ensuciarte de rojo para siempre
por ejemplo nunca había amado de este modo
por ejemplo a veces me arrepiento
por ejemplo ya no quiero que los gatos duerman
en la cama
por ejemplo no me acuerdo de las cosas que han cambiado
creo que la vida siempre ha sido así
veloz y peligrosa
lenta y este ruido
brillante cuando estoy a vuestro lado

10 mayo 2016

Marzo-Abril 2016: mis 6 lecturas preferidas.


Un virus extraño que convierte nuestros sueños en paseos infinitos por los tejados de la ciudad —paseos que, en realidad, son un pretexto para el amor—. 
Un amor por el alcohol, un amor infinito por el alcohol: no os confundáis, no hablo de Bukowski sino de las dulces borracheras de Amélie Nothomb. 
Dulzura y cariño hacia los gatos. 
O gatos muertos en un riachuelo de una aldea japonesa, donde los huérfanos piden un poco de diversión. 
¿A quién le importa un gato muerto? ¿A quién le importa un cerdo, una vaca, un ratón? 
¿Y a quién le importa una adolescente que se tira desde lo alto de un edificio? 
¿Quizá habría sobrevivido si alguien la hubiera contagiado antes con el virus de los paseantes de sueños?
Ay,
no sé.
Marzo fue el mes del peso. El peso pesado y las patadas nocturnas.
Ay,
tampoco sé.
Abril fue el mes de Ulises. Mes suave. Mes increíble. Mes mi bebé nuestro bebé el bebé.
Ay,
hace 2 meses que apenas duermo, y las lecturas se me mezclan en la cabeza, como una sinopsis delirante, enorme.
Los niños locos de Taiyo Matsumoto en Sunny (ECC), el nuevo asesinato de Amélie Nothomb en Pétronille (Anagrama), la intriga y la ternura de Zidrou en El paseo de los sueños (Norma Cómics), el respeto a todas las especies de Franz-Oliver Giesbert en Un animal es una persona (Alfaguara), el duelo ebrio de Ben Brooks en Hurra (Blackie Books) o el amor por esos seres peludos que son los gatos de Charles Bukowski en Gatos (Visor).
Ay.
Perdonad que no diga más.
Llevo tres horas tratando de escribir estas líneas.
Me tengo que ir.
Bebé me reclama. 

15 abril 2016

Una semana de vida.


No eres humano. Tus orejas pequeños milímetros pequeños pequeños cómo van a ser humanas. No es humana tu manera de respirar. O ese corazón agitado que nació de un corte en el vientre. Corte que no es humano. No es humana esta manera de nacer. Esta manera de mecer. Esta manera de querer milímetro a milímetro, miniatura a miniatura, piel a piel-pequeña entre mis pechos. Me dijeron que eras persona, pero eres pez. U oso. O perro relamiéndose los dedos al sol. No eres humano ni persona: eres ictericia, pezonera, ombligo negro y pinza, ojos indecisos que me miran con asombro. No eres humano: sólo eres hueso baba. Hueso suave. Hueso enamorado de llanto y calor. 


24 marzo 2016

El dedo (2): algunas lecturas.


El pasado 14 de marzo salió a la venta El dedo en Amazon. 

Como muchos me habéis preguntado a propósito diré que sí, que es un librito sólo digital (pertenece a una colección de Capitán Swing que se dedica a batallar desde lo digital y desde los nuevos formatos y voces del periodismo, en el Pack número 3, al que pertenece este libro, comparto espacio con un ensayo de Alberto Santamaría sobre arte y propaganda). 

En las últimas semanas han salido algunos artículos sobre la polémica que este pequeño texto provocó a raíz del cierre temporal de mi cuenta de Facebook, pero también han aparecido reseñas y lecturas muy bonitas e interesantes centradas en contenido y en el mensaje. Lecturas de chicas, sobre todo, que me han hecho mucha ilusión y que comparto aquí con vosotros:

1. María Mercromina en Gonzoo
2. Marisa Fatás en Vein 
3. Belén Diego en La línea de fuego 
4. Anita Botwin en El Sextante, de Atresmedia
5. Pamela Rahn en Mor.Bo


11 marzo 2016

Diario de una baja médica (2).


Día 5.
Hablo el idioma de los gatos. No el que se maúlla sino el que se acaricia. Hablo el idioma de los fetos, mis dedos contra el botón salido de este ombligo que una vez cicatrizó hace 25 años dejando una marca con forma de estrella. Hablo el idioma de los fetos sí, de los que están sin estar porque la piel los cubre. Presiono y acaricio como a un gatito y la pierna de mi hijo responde al impulso. Hablo el idioma de los gatos, el idioma de los fetos, el idioma de los muertos: me dirijo con las manos a mamá, le recuerdo que hace dos años estábamos muriendo y estábamos cuidando. ¿Te gustaba la papilla, mamá? ¿Te gustaba la morfina? Hablo sola y hablo con ellos: lo gatos, el feto, la madre que no. Le digo a mamá que ahora yo soy madre, ¿sabes? Que ahora esa palabra significa otra cosa, ¿sabes? Hablo, para que hablen entre ellos. En la cama el pijama de flores, el gato expectante, la patada y la caricia, la canción favorita de mamá. Hablo el idioma de los locos, el idioma felino, el idioma amniótico, el idioma de la mami que no. Es una lengua que se aprende despacio, que se practica en sueños, que en realidad sólo sirve para decir "sí", "qué tierno", "hola" y "adiós".